De aspecto deportista, de ágil mirada, de respuesta inmediata, de  análisis simple, pero profundo, tejiendo la complejidad en estos momentos, arrastrando una década de experiencia, y pensando en la realidad de lo posible, sostuve una reunión de trabajo, con un perfil social, que organiza, pero también propone, que lidera, pero también suelta la rienda,  que no permite ser colonizado, que tiene firme sus ideas, y sobre ellas camina.


Un encuentro para charlar sobre descolonizar el saber, reinventar el poder, reconocer en la lucha social de los jóvenes la posibilidad de transformación y cambio; el encuentro nos  permitió reconocer que vivimos en tiempos de preguntas fueres y respuestas débiles.

Las preguntas fuertes que tocamos son las que se dirigen a nuestras raíces, a la cultura, a los usos y costumbres, al manejo del medio ambiente, a la realidad que nos interpela y nos duele, aquellos temas de la cultura sometida a dinámicas del poder, es decir, a los fundamentos que definen las rutas para elegir, en la complejidad.


Pero al parecer,  tenemos solo respuestas débiles, que reducen la complejidad, que evitan tocar asuntos de manera holística y sistémica, que nos hacen pensar en los grupos de poder facticos, en los no se puede,  y  a los cuales no deseamos interpelar.
Pese a ello, el interés, la madurez, la emoción y pasión con que formamos nuestros compromisos nos permite saber que aun con obstáculos debemos avanzar y resignificar nuestra lucha, que es una lucha social basada en un pensamiento crítico y emancipatorio, que es una lucha que avanza generacionalmente, y que hoy está en las manos de los  jóvenes, que desean avanzar en las transformaciones sociales.


Saber que tomas tus propios riesgos en la ejecución de tus acciones, es arrojado, solo los jóvenes lo pueden hacer, porque ellos están experimentando y ellos se están formando;  lo que se puede apreciar es que  los jóvenes en la región de la zona lacustre de la Laguna de Cuitzeo, y todos los municipios que la rodean, requieren de mayores espacios para desarrollar sus ideas y de ir por la lucha del cambio en los procesos culturales, de los usos y costumbres.


Huandacareo, como Puruandiro, Chucandiro, Zinapecuaro, Cuitzeo, cuenta con un  potencial y un capital humano importante de jóvenes, quienes con su  talento, emoción, pasión, creatividad, respeto a la otredad, en el compartir, en promover la cohesión social, la responsabilidad social, el seguir avanzando en la construcción de la confianza, la identidad, los valores y la convivencia, se forman e informan a la población para aterrizar nuevos proyectos, que en un momento dado pueden ser en gobernanza.