De frente y de perfil
A través de medios digitales, participé en el Primer Simposio Internacional Multidisciplinario de Reingeniería, Innovación e Industria, con la ponencia “Complejidad, conciencia y aprendizaje dialógico para la Paz”; el contenido de la ponencia se alineaba a uno de los ejes temáticos propuestos por los organizadores del Simposio.
Durante mi reflexión, que tuve la oportunidad de compartir plataforma con participantes de España, México, Colombia, Canadá, África, Perú, Argentina y diferentes entidades federativas de México, entre ellas, Guerrero, Hidalgo, Cd. De México, Veracruz y Michoacán.
El encuadre propuesto para la disertación contempló: contexto; pensamiento complejo; aprendizaje; pensamiento instrumental y crítico; los principios de la escuela y el aula; el enfoque sobre el alumnado en el interés superior de la niñez, y el libre desarrollo de la personalidad; creación y desarrollo de la conciencia y el conocimiento consciente y finalmente, el aprendizaje dialógico.
Respecto del contexto se explicó que vivimos en la cuarta revolución industrial, con la presencia de robots y otros mecanismos tecnológicos que vienen a desplazar la fuerza de trabajo, pero además de procesos de hedonismo, narcisismo, la búsqueda del éxito, del lujo, de la meritrocracia, los valores líquidos, que generan individualismo y se pierde la comunalidad.
En relación con el pensamiento complejo, explique la importancia de hacer análisis transdisciplinarios, para la comprensión del conocimiento científico y de la experiencia que es sabiduría que permitan complementariedad y construcción de campos del conocimiento, además de las cuestiones holísticas, sistémicas, y desde luego interdependientes.
Con relación al aprendizaje, reflexione sobre los pilares de la educación y el aprendizaje para aprender, para ser, paya hacer y para vivir, y una nueva posición que es aprender para transformar, es decir, los cuatro pilares nos deben ayudar a la transformación y no solo al cambio.
Por otro lado, el pensamiento debe ser un pensamiento crítico, no instrumental, es decir, la importancia de lograr en la niñez y adolescencia su participación en términos de emancipación, libertad, autonomía en su toma de decisiones, para evitar en el caso del consumo de comida chatarra evitar hacerlo, porque tienen un conocimiento crítico, así en otras áreas de la vida.
En este sentido reconocemos que los principios que debe de tener la escuela, o cualquier espacio donde se generen las condiciones para la transmisión de información y formación, como la tienda, el aula, el espacio para los deportes, se deben tener principios de conocimiento y práctica de los derechos humanos, libertades y dignidad humana; debemos avanzar en la igualdad y no discriminación; debemos reconocer la perspectiva de género y la interculturalidad, pero además la cultura de la paz y el diálogo horizontal, y finalmente el trabajo relacionado con la sostenibilidad, el conocimiento de la Agenda 2030 de la ONU y de la agenda 2050 de la OCDE y la huella de carbono, para hacer sostenible la vida en este momento y para las próximas generaciones, así como, tener los argumentos para presentar la importancia de la sustentabilidad de esa sostenibilidad.
Por otro lado, en las escuelas y en todo lugar debemos de promover y practicar el libre desarrollo de la personalidad de la niñez y adolescencia, así como el interés superior de la niñez, es decir, cuidar de su vida, cuidar del desarrollo armónico, respetar su condición de vida y su igualdad y no discriminación, y desde luego trabajar para su mayor participación en la escuela, en el diseño de programas, así como en el diseño e implementación de políticas públicas, y finalmente la metodología del aprendizaje dialógico, del cual grandes pensadores y pedagogos han hablado, entre ellos Paulo Freyre, entre otros.
Durante más de dos décadas, vengo trabajando en diferentes formatos para el aprendizaje de los educandos; mis educandos son de diferentes brechas generacionales, desde la niñez, adolescencia, jóvenes, adultos y adultos mayores, es decir, todos, finalmente nunca se termina de aprender a aprender.
También he tenido la oportunidad de trabajar diferentes modelos educativos como la Comunidad de Aprendizaje, o bien, el aprendizaje dialógico y otros. En ambos casos lo realice midiendo el impacto con el plantel del Colegio de Bachilleres de Santa María de Huiramangaro, que tiene avances derivado de la aplicación de las herramientas metodológicas.
Durante estas dos décadas me he percatado que, el aprendizaje mejora cuando existe una interacción entre todos los que hacemos posible el aprendizaje dentro del aula, el docente, el alumnado y los padres de familia, los abuelos, los tíos, los hermanos mayores. Observo como los alumnos y alumnas, sus padres, y otras personas, después de trabajar en equipo y el aula de clases, con mayor fortaleza y confianza se levantan a presentar sus avances, me gusta ver, como sus padres detienen los papelógrafos y sus hijos (alumnos) expresan los contenidos y conclusiones a los que llegaron. Veo como se impulsa el modelo de cohesión social: confianza, identidad o pertenencia, valores y convivencia, generándose la fraternidad, la participación y desde luego la solidaridad, es decir los lazos para que todo el alumnado permanezca dentro del aula.
En el aprendizaje dialógico, el alumnado no sale del salón ni de la escuela a nivelar sus conocimientos, al contrario, el docente pida más ayuda para que participen más personas en el aula, y estos pueden ser los padres de familias u otros entes, formándose grupos interactivos como una forma mucho más flexible de organizar las actividades académicas dentro del salón de clase.
La finalidad que persiguen los grupos interactivos es la de intensificar el aprendizaje mediante interacciones que se establecen entre todos los participantes, el alumnado, los docentes, los voluntarios, pero también los padres de familia, que animan a sus hijos. Con esta metodología se consigue la interacción entre los participantes y activar el trabajo en equipo, ya que se trata de llegar a un objetivo común a partir de las aportaciones de cada uno de los miembros del grupo.
Pero la pregunta es ¿cuál es el principio básico del procedimiento del grupo interactivo?, bien, pues el principio básico es el intercambio de conocimiento entre el alumnado y las personas adultas que ahí se encuentren en el aula. El intercambio de conocimientos no sigue un formato o secuenciación, sino que lo establece el alumnado a partir de su propia experiencia. “La mayoría de las veces, las explicaciones que ofrecen los niños o niñas que acaba de efectuar un aprendizaje determinado son mucho más ilustrativas que las que puede realizar el mismo profesorado. El alumnado suele utilizar un lenguaje más próximo y tiene la experiencia de aprendizaje mucho más reciente, con lo cual, suele explicar a sus compañeros y compañeras mucho mejor los ejercicios”.
Los grupos interactivos consisten en la integración de cuatro alumnos o alumnas, o bien depende del número de alumnos en el aula. El tiempo total de la clase se divide por el número de grupos. “De manera que se diversificarían las actividades lo máximo posible para mantener en todo momento la motivación y la expectación del alumnado. Cada actividad puede planificarse para hacerla en alrededor de 20 minutos. Cada grupo realiza una actividad concreta y dispone de una persona adulta encargada de dinamizarla. Aunque las actividades de cada grupo sean diferentes, han de mantener relación entre ellas, ya que la temática general ha de ser la misma para todo el conjunto de personas participantes. Después de los 20 minutos todos los grupos rotan hacia la otra actividad en la que hay otra persona adulta que dinamiza el grupo”.
Para ver diversidad social, cultural y sexual que existen en un aula, los grupos serán formados por personas heterogéneas (de etnia, género, motivación, rendimiento, ...) de esta manera se potencia que el alumnado se ayude entre sí, provocando un aprendizaje más motivador y comprensible.
Por otro lado, la presencia y participación de los padres de familia será fundamental, toda vez que el alumnado interactúa con ellos; consideramos que hoy, el aprendizaje depende cada vez más de las interacciones que la niña o niño tienen con todas las personas que se relaciona y, como parte de ellas, con sus familiares, el papá, la mamá, los hermanos mayores, los tíos, abuelos. Si dejamos a los familiares fuera de la escuela es seguro que las familias pobres y de otras culturas irán al fracaso escolar y a la exclusión social. En las comunidades de aprendizaje, no sólo vienen a formarse sino también a participar en plan igualitario en las comisiones de trabajo que se crean para llevar adelante cada una de las prioridades.}El aprendizaje dialógico también nos ayudar a la construcción del diálogo para la Paz, un diálogo horizontal, en complementariedad, en ecología de saberes, en alteridad, intersubjetivación, en tolerancia y desde luego en el respeto que nos llevara a la resolución de conflictos, para promover la cultura de la Paz.




