De frente y de perfil
Quienes tienen la obligación de encargarse del bienestar de la población, hablando de la seguridad, son las autoridades estatales y federales. Con ello, desde luego, se definen propósitos y metas, pero también estrategias para que las buenas condiciones reinen en cualquier entidad. Todo eso, en gran medida, se podrá comprobar con los resultados a corto, mediano y largo plazo. Lleva tiempo reconstruir el tejido social. Lo más sustancial para que esto vaya asentándose, en definitiva, es la voluntad, los mecanismos y las acciones que son inherentes. Aquellas que se han usado para inhibir las prácticas antisociales son los programas sociales y, por ende, las becas a jóvenes a temprana edad. Habrá varios que critiquen ese tipo de asistencia. El punto es que, para muchos, este recursos es aprovechado al máximo para comprar insumos escolares, lo mismo que alimentos.
No hace falta decir que los hechos tan lamentables que sucedieron dieron un giro preponderante no solo en la percepción de la ciudadanía, sino para dinamitar acciones concretas. A todo ello, naturalmente, hay que destacar que el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, y de Claudia Sheinbaum, se han tomado muy en serio la voz legítima de aquellas manifestaciones pacíficas. Tomaron nota del clamor social. Como sabemos, el anuncio de la jefa de Estado, sobre el plan específico de Michoacán, vendrá a revolucionar las políticas sociales que se han hecho del reconocimiento social. Eso, de entrada, lo hemos abordado en otros espacios de opinión, sobre todo cuando la obra y la infraestructura, de esta tierra purépecha, tiene tiempo que inició con un proceso de construcción, básicamente en movilidad. Se anunció, es bien sabido por todos, un esquema de aspectos concretos que ayudarán a la movilidad, especialmente en la capital del país con la puesta en marcha del Teleférico y la ampliación de los corredores de la periferia de Morelia.
Por eso hay muchos aspectos, detallados en el Plan Michoacán, que vendrán a fortalecer las políticas públicas que, desde hace tiempo, operan para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Todo esto, en efecto, es un síntoma de la buena voluntad y de la disposición que hay del gobierno federal que encabeza Claudia Sheinbaum. El poder institucional, para quienes lo ejercen con responsabilidad, sirve precisamente para penetrar en las causas que aquejan a la ciudadanía. Michoacán, por ejemplo, es una de las entidades que más respalda el trabajo de Claudia Sheinbaum. La última encuesta que publicó Demoscopia Digital, para la Jornada, dio cuenta de ello. El 80% de los michoacanos, que confiesan su postura en cuestionarios y entrevistas, han respondido y, a su vez, califican la labor desde todas las perspectivas.
El Plan Michoacán, desde su punto de partida, contempla un techo presupuestal extraordinario muy sustancial. Alcanzará, de hecho, para operar temas de desarrollo a través de programas sociales. De la misma forma, el campo, de una de las zonas más productivas a nivel nacional, tendrá mecanismos para seguir aumentando su competitividad. En rubros como la educación, que la gente y los estudiantes exigen mejores ambientes, sobre todo propicios para el proceso de enseñanza y aprendizaje, se concretarán becas con el arribo de este conjunto de ideas. Personalmente, después del anuncio en Palacio Nacional, lo atenderá Mario Delgado.
Otro de los aspectos que no podemos pasar por alto, sobre todo por la relevancia, es la estructura económica con la que cuenta la federación. Michoacán, desde hace meses, fue favorecido con la puesta en marcha de los Polos de Desarrollo. El bajío, por ejemplo, será el epicentro de la industrialización en el carácter de desarrollo que se han propuesto. Recordemos que esta entidad, de recursos naturales vastos, es propicia para la inversión. Tenemos que confiar, de entrada, en un plan como este porque se ha contemplado una inversión millonaria para ampliar el tramo, eso sí, bajo la premisa del potencial que tiene el puerto de Lázaro Cárdenas. A través de ese ancho, en definitiva, se alcanzarán proporciones mayúsculas para el mercado interno y, por ende, la generación de fuentes de empleo.
El propio Marcelo Ebrard, que el fin de semana estuvo en Palacio Nacional para dar los detalles del plan, esbozó los pormenores que, además de todo, beneficiarán a productores. Recordemos que, como tal, Michoacán se ha afianzado como el primer exportador de limón, mango, aguacate y melón. Eso quedaría en manos de Secretarías de estado claves, como la de Economía y Bienestar. En las primeras horas de esta semana, en efecto, el mismo gobierno que encabeza Alfredo Ramírez Bedolla hizo anuncios de coordinación que asumirán uno y otro. Por eso lo que anunció Claudia, para quienes radican en tierras purépechas, es una oleada de esperanza que cubrirán aspectos inherentes para el desarrollo, pues la vivienda, el acceso a más inmuebles deportivos y culturales, a su vez, serán un detonante para la reconstrucción del tejido social.
Será, sin duda, una plan al más alto nivel político. Ese compromiso que asumió Claudia con Michoacán, de verdad, tiene muchas expectativas que se expusieron a detalle en Palacio Nacional. Las decisiones del Plan, sin exagerar, son apegadas estrictamente a una política de fortalecimiento de la que, a propósito de ello, nació del diálogo con ciudadanía, presidentes municipales y población en general.




