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Foto: Archivo

El costo del Mundial de Brasil 2014

 
| 12 de junio de 2014 | 12:01
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Ya comenzó el Mundial de Futbol Brasil 2014 y como cada 4 años la expectativa de millones de personas en el mundo se enfocará en los sucesos que tengan lugar alrededor del Mundial. Como todo macro evento, uno de los aspectos importantes que tiene qué ver con el Mundial es el relacionado con la economía y las finanzas. Cuando los países deciden organizar este tipo de eventos lo hacen bajo el entendido no solamente de que se convierten en foco de atención a nivel mundial, sino también en el entendido de que es una oportunidad de dar impulso a su economía y de echar andar motores económicos de consumo interno, atracción de inversión y modernización de su infraestructura. Sin embargo, cuando las economías de los países no son lo suficientemente sólidas como para costear la inversión que se requiere para organizar un evento como un Mundial o una Olimpiada, muchos problemas llegan antes, durante y después de eventos como estos.

 

Claro ejemplo de lo anterior es el caso de Grecia cuando organizó las Olimpiadas de Atenas 2004, mismas que se convirtieron en el principio de una crisis de deuda que llevó al país al desastre económico pocos años después. Otro ejemplo no tan dramático como el de los griegos ocurrió hace a penas cuatro años cuando Sudáfrica organizó el Mundial de 2010, en este caso los sudafricanos todavía cargan con una deuda de más de 3 mil millones de dólares y para poderla saldar han tenido que sacrificar en cantidad y calidad los servicios públicos de sus ciudadanos.

 

En el caso de Brasil, éste país ha invertido más de 15 mil millones de dólares con la finalidad de construir y remodelar la infraestructura necesaria para la organización de la Copa del Mundo que va desde la construcción y rehabilitación de calles y avenidas, la reubicación de asentamientos urbanos enteros, algunas favelas, por ejemplo, la construcción de hospitales, hoteles, parques y lugares públicos, hasta la construcción y remodelación de estados de futbol.

 

Una primer pregunta que podemos plantearnos es ¿un país como Brasil tiene recursos suficientes para financiar un Mundial que cuesta de 15 mil millones de dólares? La respuesta es sí. Sin embargo, la verdadera pregunta que habría que hacernos no es si financieramente Brasil puede hacer frente al costo del Mundial, sino preguntarnos si desde el punto de vista social Brasil está en condiciones para invertir 15 mil millones de dólares en la organización de un Mundial en lugar de invertirlos en el desarrollo social del país, en el combate a la pobreza, en educación y en salud. Ante tal cuestionamiento, la respuesta que encontramos es un no rotundo.

 

El rezago social y la desigualdad que tienen lugar en aquel país son de los más grandes del mundo, incluso en algunos aspectos se encuentra peor que México. Por ello no es de sorprenderse que el marco social del Mundial de Brasil no han sido las verbenas y los festejos en las calles de sus ciudades, sino más bien han sido manifestaciones y protestas que en algunos casos han llegado a ser violentas y que han opacado la fiesta mundialista.

 

Todo parece indicar que el Mundial es solamente el principio de este paradójico festejo problemático que vive Brasil ya que en dos años más les tocará organizar las Olimpiadas y la inversión que tendrán que desembolsar será igual o mayor que la hecha por el Mundial. Así las cosas, una vez más millones de brasileños tendrán que esperar a tener más y mejores servicios públicos ya que la organización de la fiesta deportiva requerirá una parte importante de los recursos públicos que en sus arcas existen para ello.

Julio Castellanos Ramirez / Quadratín
Julio Castellanos Ramirez / Quadratín