CIUDAD DE MÉXICO, 14 de febrero de 2019.- Mientras que en naciones desarrolladas como Japón, Suecia o Estados Unidos hasta nueve de cada 10 niños con cáncer recibirán tratamiento en fases tempranas y por lo mismo se curarán, en México los menores con esta enfermedad parecen jugarse la vida en un lance de moneda, pues la mitad morirá y todo porque en el país hemos fallado en la tarea de realizar un diagnóstico oportuno, señala Farina Arreguín, jefa del Servicio de Oncología Pediátrica en el Centro Médico Nacional 20 de Noviembre (CMN20N) del ISSSTE.

Desconocimiento, poca capacitación, inversión insuficiente y hasta protocolos burocráticos son algunas de las razones que, a decir de la también académica de la UNAM, “nos han puesto en este escenario tan preocupante que bien puede ser revertido si todos colaboramos y aprendemos a distinguir un cúmulo de señales antes las cuales deberíamos correr y tocar en la puerta del doctor más cercano”.

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