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MORELIA, Mich., 29 de octubre de 2026.- El Ayuntamiento de Morelia no autoriza la venta ambulante de plantas exóticas, entre ellas los lirios de agua que comerciantes ofrecen en cubetas en las inmediaciones del mercado Independencia y en calles próximas a la Catedral y al Palacio de Gobierno, dio a conocer en entrevista telefónica el director de Mercados de Morelia, José Guadalupe Pérez Gutiérrez.
El director explicó que quienes venden estos ejemplares carecen de permisos y operan sin tolerancias municipales, por lo que personal del área busca retirarlos de la vía pública.
“No tengo ninguna autorización, andan a las vivas, son los que andamos correteando en el Centro”, declaró el funcionario al referirse a los comerciantes que ofrecen plantas sin autorización y que pueden ser invasivas.
Pérez Gutiérrez señaló que el Ayuntamiento tampoco concede permisos para la venta ambulante de especies exóticas. Agregó que, en coordinación con dependencias federales, participa en operativos para el retiro de plantas y animales cuya comercialización requiere atención de las autoridades ambientales.
“Ahí sí nos han pedido operativos la Profepa o una dependencia federal, que cuidemos esta parte y las fiestas prenavideñas, que inician el 10 de diciembre, hemos de manera conjunta operativos para coger ese tipo de plantas y también los animales exóticos, cotorros, tortugas y algunas serpientes ahí”, indicó.
El funcionario explicó que estos operativos comienzan durante las fiestas prenavideñas y se extienden hasta enero.
La venta de lirios de agua en las calles de Morelia ocurre pese a los problemas ambientales que esta especie provoca en los cuerpos de agua de Michoacán. Originaria del cono sur del continente americano, la planta fue introducida en México y se adaptó a distintos ambientes acuáticos, donde su propagación puede cubrir extensas superficies.
El director de la Comisión de Pesca del Estado, Ramón Hernández Orozco, ha señalado que el lirio se encuentra prácticamente en todos los cuerpos de agua de Michoacán. Uno de los puntos más críticos para su control es la presa Malpaís, en Queréndaro, donde la invasión obligó al uso de maquinaria terrestre y acuática para las labores de limpieza.
La expansión del lirio puede reducir la entrada de luz al agua, alterar el intercambio de oxígeno y afectar las condiciones necesarias para la vida acuática. Su acumulación también dificulta actividades como la pesca y el aprovechamiento de los cuerpos de agua.




