JIQUILPAN, Mich., 26 de marzo de 2019.- El 113 aniversario  del natalicio de quien en su momento fuera considerado como el mejor trompetista del mundo, Rafael Méndez, sirvió como marco para que Roberto Mejía Zepeda presidente municipal, explicara que durante su administración el apoyo a la cultura y las artes en general será una constante pues en estas actividades humanas dijo estamos promoviendo el restablecimiento del tejido social y se convierten en acto preventivo en todos los sentidos que necesariamente desemboca en una sociedad sin violencia.

Tras depositar la ofrenda floral respectiva, y montar una guardia de honor acompañado de los principales funcionarios municipales en la estatua del músico y orgullo Jiquilpense, expuso que durante su mandato las actividades artísticas, deportivas y culturales tendrán un lugar de privilegio y apoyo irrestricto para que se desarrollen.

Ante los medios de comunicación, explicó que no solo mediante la educación en las escuelas se transmiten los valores necesarios para un sociedad sana, también especificó, es a través de actividades artísticas, culturales y deportivas que podemos avanzar en este sentido, contamos con mucho material humano, pues el talento musical en el municipio es reconocido por propios y extraños, así que solo tenemos que impulsarlo.

El periodista Ricardo Lugo Viñas escribe en un reportaje a propósito de la vida del genial trompetista, que éste se inició en la música de la mano de su padre e incluso formo parte de una pequeña orquesta familiar. “Con ayuda del entonces joven militar Lázaro Cárdenas, también oriundo de Jiquilpan, Rafael salió del pueblo y se enroló, junto con su familia, en la División del Norte como parte de la banda del Estado Mayor del general Francisco Villa.

 Respecto a su cercanía con el Centauro del Norte existen versiones encontradas. Un hermano de Méndez declaró que esa historia pertenece a la ficción, aunque el propio Rafael mencionó en innumerables entrevistas para la prensa norteamericana que mantuvo durante un año una relación muy cercana a Villa y que siendo apenas un niño participó en campañas militares como primera corneta.

Otra versión anota que la familia fue llevada por medio de leva para enrolarse en la División del Norte, y que cuando el Centauro dejó que su familia regresara al pueblo, pidió que el pequeño Rafael se quedara, pues gustaba de sus interpretaciones”.

La  trompetista e investigadora Alejandra Rosas, en su libro Rafael Méndez. Homenaje al trompetista mexicano dice: “Se convirtió en un showman, compositor, intérprete, arreglista. Lo maravilloso de su aporte es que hizo versiones para trompeta de música mexicana, pero también incluyó obras que originalmente eran para la voz o para otros instrumentos”.