MORELIA, Mich., 15 de septiembre de 2013.- “Ya nos olvidaron” exclamó desconsolada Guadalupe Hernández, víctima del atentado del pasado 15 de septiembre del 2008, quien junto a otras víctimas y familiares, rodearon los tres arreglos florales que este domingo lluvioso colocaron las autoridades en la Plaza Melchor Ocampo y recordaron con dolor aquellos acontecimientos que aseguraron no es posible sentirlos si no fueron vividos.

Después de cinco años del ataque que fue calificado como “terrorista”, las víctimas reprocharon el olvido de las autoridades de los tres niveles de gobierno y del Congreso local, quienes sólo cada 15 de septiembre se acuerdan al colocar un arreglo floral, pero el seguimiento del caso y la justicia para los lesionados y los familiares “ya es un caso perdido”.

Guadalupe Hernández, con lágrimas en el rostro describió que no hay nada posible de hacer para que le devuelvan la vida de antes, para que le desaparezcan las lesiones de por vida que sufrieron junto a su esposo y que ahora los obliga a tomar medicamento de manera permanente, “aunque por lo menos, el gobierno debería de cumplir su palabra y darnos lo que nos prometieron, no que ahora los buscamos y ya ni se acuerdan quiénes somos”.

El mismo caso explicó una víctima más, Arturo Fernández Rivera quien hace cinco años estuvo en el momento del atentado y resultaron lesionados junto a su esposa María Encarnación Dimas López, ambos con la necesidad de toma medicamento permanentemente, en el que hasta el momento tienen que gastar por lo menos mil pesos mensuales, sin que ninguna autoridad responda al apoyo que desde la administración anterior se comprometió.

“No haya sido un diputado porque ahí si se ponen a investigar de inmediato, en cinco años yo no he visto que den avances sobre los responsables de este atentado” exclamó molesto Arturo Fernández quien consiguió una audiencia con el presidente municipal Wilfrido Lázaro para este lunes después del desfile cívico.

Fernández Rivera señaló que requieren medicamento y becas para sus hijos, ya que después del atentado la vida de que cada una de las víctimas se deterioró y las posibilidades de salir adelante poco a poco se han ido desvaneciendo.

“Esto que pasó fue un asunto político, contra las autoridades, deben dialogar con ellos y no provocar muertes y menos con la gente común y corriente que no tiene nada que ver con eso, estamos hartos de vivir en un Michoacán violento” destacó Arturo ante los medios de comunicación.

Cabe señalar, que en entrevista, el presidente municipal Wilfrido Lázaro señaló que el gobierno que encabeza será gestor de las demandas de las víctimas del atentado ante el Congreso local, instancia que dijo es la que tiene que determinar los apoyos para cada uno de los afectados.