Bajo supervisión constante, 40 inmuebles en riesgo de colapso en Morelia
MORELIA, Mich., 18. de junio de 2026.- Las madres y padres de familia que diariamente ayudan a estudiantes a cruzar calles y avenidas a la salida de las escuelas podrán convertirse en figuras reconocidas oficialmente por el Ayuntamiento de Morelia, una vez que entre en vigor el nuevo Reglamento de Tránsito y Vialidad.
Actualmente, en diversos planteles de la capital michoacana es común observar a personas con chalecos verdes y señalamientos improvisados de alto que apoyan el cruce de alumnos durante los horarios de entrada y salida de clases.
Aunque su labor forma parte de acuerdos entre comunidades escolares, hasta ahora carecen de reconocimiento dentro de la normativa municipal.
El nuevo reglamento incorpora la figura de las personas promotoras ciudadanas en materia de tránsito y seguridad vial, quienes podrán operar en instituciones educativas desde nivel preescolar hasta superior.
De acuerdo con los artículos 24 y 25 del ordenamiento, estas personas deberán recibir capacitación y supervisión por parte de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para auxiliar a los agentes de tránsito en las maniobras necesarias para garantizar el paso seguro de estudiantes y peatones.
La disposición busca formalizar una actividad que ya existe en numerosas escuelas de Morelia, donde padres y madres de familia organizan dispositivos de apoyo para proteger a los alumnos de la circulación vehicular.
El reglamento establece que los promotores podrán realizar señales y maniobras orientadas a facilitar el cruce seguro de personas escolares y demás peatones en las inmediaciones de los planteles.
Además, la nueva normativa incorpora reglas para las zonas destinadas al ascenso y descenso de estudiantes.
El artículo 26 establece que las instituciones educativas deberán tramitar ante la autoridad correspondiente el permiso para contar con espacios de ascenso y descenso de personas escolares.
La medida busca ordenar una práctica cotidiana en numerosos planteles, donde automovilistas realizan maniobras para dejar o recoger alumnos sobre carriles de circulación, banquetas o espacios no autorizados, situación que suele generar congestionamientos y riesgos para peatones y estudiantes.
Con la entrada en vigor del reglamento, los espacios destinados a estas maniobras deberán contar con autorización de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La disposición forma parte de una serie de cambios incorporados al nuevo Reglamento de Tránsito y Vialidad, que coloca a los peatones como usuarios prioritarios de la vía pública y fortalece las acciones de seguridad vial en entornos escolares.
A diferencia de la práctica actual, donde la participación de madres y padres de familia depende de acuerdos internos de cada escuela y las zonas de ascenso y descenso operan en muchos casos sin regulación específica, la nueva figura estará respaldada por la autoridad municipal y requerirá capacitación previa para su operación.
Con ello, una actividad que durante años ha dependido de la organización de las propias comunidades escolares pasará a formar parte del esquema oficial de seguridad vial del municipio.