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QUIROGA, Mich., 11 de octubre de 2026.- Hay una sola petición de los pobladores de San Jerónimo Purenchécuaro a los turistas que podrían visitar su comunidad durante la Noche de Ánimas: respeto. No quieren terminar como otros destinos lacustres, pues consideran que no son animales de zoológico para que les estén tomando fotografías.
En una charla con autoridades de bienes comunales, estas expresaron que la comunidad mantiene viva la celebración del Día de Ánimas y está abierta a recibir visitantes, pero piden que lleguen y se conduzcan con respeto.
Sobre esta celebración, Leonardo Picho, guía de turistas comunitario, aseveró que, para la cultura purépecha, no existe la muerte. “Nuestra cosmovisión se divide en tres partes: lo celestial, lo terrenal y el inframundo”, explicó.
La actividad turística se concentra al otro lado del lago, dijo, mientras que San Jerónimo Purenchécuaro se ha mantenido más anónimo y autónomo durante esta celebración.
“Por eso no hay tanta promoción en esos días, porque es más íntimo. No es algo que se prepara, sino que simplemente las familias sabemos que tenemos que celebrar a nuestros difuntos”, comentó.
Por lo general, se realiza un novenario y se ofrecen antojitos durante esos días, indicó. Por ello, gran parte de la actividad turística se concentra en las regiones de Pátzcuaro y Tzintzuntzan.
“San Jerónimo hoy en día se sigue manteniendo así. Es muy difícil que entre el turismo, porque luego luego nosotros, como comuneros, vemos y decimos: ‘¿Qué pasó?, ¿por qué anda esta persona aquí?’. Notamos algo diferente, porque es algo único que hasta la fecha nos ha mantenido así”, explicó.
Aun así, dijo que durante esos días sí llegan visitantes, sobre todo al centro ecoturístico del cerro Sandio. También transitan por la carretera, pero algunos han ingresado al panteón y han respetado las tradiciones.
“Esa es una parte muy valiosa que nosotros hemos identificado sobre los turistas que vienen de allá hacia nosotros, que respetan mucho esto”, señaló.
Si alguna familia de la comunidad está rezando un rosario, colocando su ofrenda o adornando con flores, los visitantes no se han entrometido ni han cuestionado sus prácticas, expresó.
“No somos un zoológico para que nos estén tomando fotos”, reclamó.
Quienes visiten la región durante la Noche de Ánimas podrán encontrar algún evento cultural, aunque se trata de actividades organizadas entre los propios comuneros y personas que llegan de otras comunidades para cantar pirekuas.
“Cantan, se les da el agradecimiento y se van, pero no es algo que se promocione o algo grande”, enfatizó el guía.
Por su parte, Pablo Carrillo, integrante del comité de bienes comunales, señaló que una característica muy particular de San Jerónimo es la reunión familiar. Dejó en claro que no están cerrados a las visitas y que lo único que piden es respeto, pues quienes han visitado la comunidad han encontrado interesante la celebración y han respetado sus costumbres.
En San Jerónimo, las familias esperan a los niños difuntos y a los difuntos adultos, explicó Carrillo.
“Entonces, aquí hay una característica: la familia se reúne, trae banda u orquesta y le lleva su ofrenda al difunto. Se quedan un momento ahí; es muy diferente cuando ya se vive en persona”, concluyó.




