MORELIA, Mich., 29 de marzo de 2020.- Víctor Hugo Castillo es uno de los trabajadores informales afectados por el cierre temporal del Zoológico de Morelia ante la pandemia del Covid 19.

Sin un sitio para vender su tradicional nieve de pasta, se ha visto obligado a buscar otras alternativas para poder llevar un sustento a su familia. 

“Hemos tenido que ofrecer la nieve artesanal a domicilio. Pero es insuficiente. Apenas logramos recuperar una fracción, indispensable para alimentos y para pagar cuentas y rentas que, al parecer nadie planea o ha considerado condonar, o al menos congelar”, expuso.

Los últimos resultados trimestrales de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), revelan que, al igual que Víctor Hugo, siete de cada 10 trabajadores michoacanos laboran en la informalidad.

Esto representa un millón 425 mil 659 trabajadores que no pagan impuestos, que no cuentan con seguridad social y que tampoco perciben prestaciones como créditos de vivienda o fondos de ahorro, respecto a los 2 millones 36 mil 657 personas con empleo.

En pocas palabras, el 70.3 por ciento de los trabajadores han quedado vulnerables ante la contingencia sanitaria que ha obligado a las autoridades federales de salud a hacer un llamado masivo para quedarse en casa para alentar la propagación del coronavirus.

Con una familia que mantener, Víctor Hugo es también profesor de Historia, pero las clases en el estado están actualmente suspendidas de manera oficial.

La principal fuente de ingresos económicos proviene del local que tiene en el Zoológico de Morelia desde hace 15 años.

“Yo conozco al menos a más de 25 locatarios. Todos ellos con sus respectivas familias, algunas incluso conformadas por ocho o más individuos. Lo que hace que está precaria situación afecte a más de 100 personas”, estimó.

Víctor Hugo comprende que para evitar la propagación acelerada del Covid 19 es necesario el cierre de lugares públicos y la cancelación de eventos masivos, pero no puede evitar sentirse mal porque los trabajadores informales son siempre los más afectados.

“No solo somos los más afectados, también nos sentimos completamente abandonados. Las instancias gubernamentales nos han dejado aislados y sin ninguna noticia respecto a apoyos. No queremos dinero regalado, no estamos pidiendo migajas, estamos tratando de hacerles saber que existimos, y que necesitamos saber que nos apoyarán, quizás con apoyos de despensa, pagos de rentas y servicios congelados momentáneamente, servicios básicos de supervivencia como agua y luz garantizados para poder salir adelante”, demandó.

Sin embargo, el miedo persistirá aún y cuando la crisis haya terminado, ya que después continuará un periodo de recuperación que podría durar meses o incluso años, estimó Víctor Hugo.