MORELIA, Mich., 5 de abril de 2020.- En tiempos de coronavirus (Covid 19), incluso la fe es sujeto de la cuarentena impuesta para buscar frenar una pandemia que suma ya 1.2 millones de casos en más de 200 países.

Es Domingo de Ramos en Morelia, conmemoración con que arranca la Semana Santa católica, y, a diferencia de otros años, plazas y atrios de templos ubicados en la zona centro lucen casi vacíos, en tanto que algunos de los recintos están cerrados.

La contingencia sanitaria ha evitado la instalación de los vendedores de las tradicionales palmas, si bien no ha impedido del todo que los fieles se acerquen a templos como Espíritu Santo, Fátima o San Francisco, para elevar sus plegarias y, quizá, obtener consuelo.

Otros sitios, como Las Capuchinas y Sagrario Metropolitano, optaron por cerrar sus puertas, para prevenir el arribo de fieles y la eventual concentración de personas que implicaría el riesgo de exposición al Covid 19.

La fe mueve montañas, pero no abre las puertas de la Catedral, donde sin asistencia del público se llevó a cabo la celebración eucarística del Domingo de Ramos, que fue transmitida por redes sociales para los creyentes, pese a lo cual algunas personas aguardaron en las inmediaciones de los accesos para recibir palmas benditas, con la esperanza de participar de la misa.