MORELIA, Mich., 15 de agosto de 2018.- Alfonso Martínez Alcázar, presidente municipal de Morelia, aseguró que durante su gestión al frente del ayuntamiento de la capital michoacana “se acabaron los privilegios”.

En torno a la acusación que Eduardo Rubio Elosúa, empresario radicado en la ciudad, respecto a presuntos abusos cometidos en su contra por la Policía de Morelia y la anuencia del gobierno municipal a esta práctica de la corporación de seguridad pública, Martínez Alcázar refirió que “no porque digan que conocen al presidente municipal, al comisionado de Seguridad municipal o a los mandos policíacos las personas van a tener un trato diferenciado”.

Detalló que recibió llamadas telefónicas de parte de Rubio Elosúa para atender una infracción de tránsito que el empresario calificara como “injusta”, así como una supuesta agresión por parte de los agentes que le sancionaron, pese a lo cual declinó dar atención al asunto, debido a que “por qué recibir llamadas de él y no de otros ciudadanos en situación similar”.

Ante el amago de Eduardo Rubio de hacer público el incidente, Alfonso Martínez refirió que ya era un tema del conocimiento de la población, además de que se propuso al empresario acudir a la audiencia ante el juez cívico para establecer la pertinencia de la sanción acompañado por representantes de medios de comunicación.

Aseveró que la Policía Municipal ha actuado con imparcialidad, al igual que la administración local, por lo que en los casos donde se ha acreditado un abuso en el uso de la fuerza o irregularidades por parte de los elementos policíacos estos han sido sancionados.

“Que acuda al juez cívico y si procede que pague la multa, que lo haga; si se encuentra que los policías incurrieron en anomalías, igualmente serán penalizados”, reiteró.

Insistió en que “Eduardo Rubio es mi amigo, pero no por eso va a tener un trato especial; la Policía debe actuar, se trate del señor empresario influyente o de la persona humilde que no conoce a ningún funcionario”.

De acuerdo con Rubio Elosúa, el pasado sábado11 de agosto, al circular por la avenida Acueducto, fue detenido por agentes de la Policía Municipal con el argumento de que irrespetó una señal de alto en el semáforo, además de ser esposado, retenido en una patrulla por 20 minutos y acusado de manejar en estado de ebriedad, lo que aseguró es falso.