MORELIA, Mich, 12 de noviembre de 2019.- Este martes 12 de noviembre se cumple un año de que la osa polar Yupik, que por décadas vivió en el zoológico de Morelia, falleciera a consecuencia de un aneurisma y la rotura de su aorta.

Su deceso generó polémica entre ambientalistas que demandaban que fuera enviada a un espacio mejor con cuidados óptimos y hábitat acorde a sus necesidades, pero el recinto comentó que la atención era buena y que incluso había rebasado su tiempo promedio de vida.

A decir del director del recinto faunístico, Josué Rangel, una vez registrada la muerte de Yupik, sus restos fueron trasladados a Estados Unidos, pues allá es donde estaban los derechos y propiedad legal del animal.

El destino de la osa era incierto, en 2018, debido a que algunos pedían que fuera disecada para tenerla en exhibición, pero el director del parque moreliano aseveró que la determinación fue otra y se decidió incinerarla.

“Como no es un tema del gobierno de México sino que fue un animal que estuvo en préstamo al zoológico, quienes fueron responsables de qué pasaría con el cadáver de la osa fue el gobierno de Estados Unidos.

“Su decisión fue, y yo la celebro, de incinerar el ejemplar; hay un tratado internacional sobre el cuidado de los mamíferos marinos y justo es que los osos marinos resultan bastante interesantes para el tráfico de especies y sería bastante apetecible adquirir una pieza de esta naturaleza y la única manera para garantizar que nunca cayera en manos de esto fue destruirlo”, aseveró el director en una entrevista para Quadratín semanas atrás.