MORELIA, Mich., 1 de mayo de 2016.- La percepción de inseguridad pública en Morelia no justifica el cierre unilateral de calles y vías de comunicación por parte de vecinos y colonos, quienes con el argumento de combatir la incidencia delictiva en sus asentamientos restringen el paso de vehículos, inclusive peatones, por calles determinadas, coincidieron residentes de la capital michoacana.

“Se dice que cuando uno no tiene la piedrita en su propio zapato no le afecta, pero sí termina afectando, en el sentido de que están infringiendo normas, se supone que tenemos derecho al libre tránsito, así que encontrar las calles convertidas en privadas nos dificulta el acceso, es un riesgo ante un percance o una emergencia, hasta para el arribo de bomberos, policías, los mismos vecinos”, señaló Víctor Flores López, quien habita en la colonia Centro.

“Está muy mal, porque algunas personas tenemos prisa y no podemos pasar, todos tenemos problemas, pero los vecinos deben buscar otra forma de solucionarlos”, reiteró Zaira Janeth González Vázquez, residente de Lomas de la Aldea.

A pesar de que la inseguridad pública, especialmente en sus manifestaciones de robos a casa habitación, negocios, vehículos y transeúntes, es un flagelo que no ha logrado ser erradicado en Morelia, la restricción del tránsito peatonal y vehicular sin la aprobación de las autoridades sólo es un paliativo que en el corto y mediano plazos implica nuevos problemas.

“El cierre de calles tiene un lado malo, porque nadie puede adueñarse de los espacios que son públicos, pero también tiene un lado bueno, porque la inseguridad obliga a tomar medidas extremas, pero finalmente quienes lo hacen están infringiendo la ley”, explicó Alfonso Zamudio Pedraza, vecino de la colonia Centro.

Aumentar la vigilancia en las calles de Morelia mediante el crecimiento en la cifra de efectivos policíacos disponibles, no sólo en el primer cuadro de la ciudad, sino en otros puntos de conflicto, así como la permanencia de estos elementos durante las horas de mayor riesgo para la población son algunas de las alternativas que podrían sustituir el cierre unilateral de vialidades.

“Está mal, muy mal, eso no debe de ser, Morelia debe ser libre, sin tanta cosa de lo que está pasando, pero el que tiene la culpa es el gobierno, el que debe de tener es el gobierno, debe mandar más policías, en El Realito es un robadero, hasta las patitas nos tiemblan a la hora de salir,    que manden más policías”, requirió Rosa María Nieves Sánchez, residente en El Realito.

Sin embargo, la comunidad debe contribuir a la solución de los problemas que le aquejan, no sólo a través de la organización y vigilancia, sino la consideración hacia terceros y la concientización.

“Tenemos que tener consciencia, dejar las calles abiertas, ser accesibles con los vecinos, los transeúntes, los peatones, ser considerados para nuestro bienestar”, expresó Guillermina Cruz Pedraza, quien habita en la colonia Vicente Lombardo Toledano.

La cantidad de calles cerradas al paso de vehículos y transeúntes sin autorización del municipio oscila de 500 a 800 vialidades, con la inseguridad pública en todos los casos como argumento para concretar esta acción, según censos efectuados por la administración local; cabe destacar que no todas las vías cerradas al tránsito son producto de intentos vecinales por contener la percepción de inseguridad, ya que en algunos casos, como la conformación de fraccionamientos, la normatividad sí les contempla.