MORELIA, Mich., 17 de abril de 2015.- Debido a la deficiente nutrición que se da en infantes estudiantes de primaria de diferentes colonias de la capital michoacana, la Secretaría de Salud de Michoacán (SSM) y la Comisión de Salud y Asistencia Social del Ayuntamiento de Morelia implementarán un programa para identificar y prevenir posibles casos de anemia.

Se trata de una pulsera que, a manera de semáforo, contará con tres colores: verde, rojo y amarillo, que indicarán el nivel de alimentación de los niños. Se colocará como cualquier pulsera en la muñeca y dependiendo del color que marque al cerrarla se sabrá si requiere o no cuidar su alimentación.

El color amarillo indica que es necesario atender al infante para evitar desnutrición, el rojo, que ya es urgente atenderlo, pues presenta desnutrición severa o anemia, y el verde, que se encuentra en óptimas condiciones alimenticias.

“Estas pulseras se entregarán en escuelas para que detecten de manera oportuna y práctica a un niño desnutrido; en próximos días lo daremos a conocer y será específicamente para las primarias; estas pulseras detectarán el estado de ánimo de los niños y su nivel de alimentación”.

El programa estará respaldado por el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal y la Secretaría de Salud en Michoacán (SSM) para ampliarlo y beneficiar a infantes de más colonias de la ciudad.

En próximos días plantearán la situación a los diputados para ver de qué manera pueden contribuir a fortalecer esta iniciativa.

Aunque incrédulos, varios padres de familia coincidieron en que una vez que se conozca esta estrategia de salud sirva para que de manera más rápida sepan la situación de nutrición de sus hijos.

“No me imagino cómo una pulsera puede detectar la desnutrición, pero habrá que esperar a que la presenten para ver cómo funciona, y si es como dicen suena muy práctica, ojalá también apoyen con algún tratamiento que se requiera”, opinó Luis Ochoa, padre de familia.

Una madre de familia identificada como María González, indicó que deberían cuidar también lo que venden en las llamadas cooperativas de las escuelas, que muchas veces es poco saludable.