Colocan carpeta asfáltica en antiguo camino a La Huerta en Morelia
MORELIA, Mich., 7 de julio de 2026. -Detrás de los huertos urbanos que han comenzado a multiplicarse en Morelia no sólo hay organizaciones ambientalistas o proyectos comunitarios. Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) identificó que campesinos, integrantes de pueblos originarios y trabajadoras del hogar figuran entre los principales actores que mantienen vivas estas prácticas en la capital michoacana.
La tesis Huertos urbanos y periurbanos en la ciudad de Morelia: contribuciones a los entornos saludables, elaborada por Katia Hernández Moreno en la Escuela Nacional de Estudios Superiores (ENES) Unidad Morelia, documentó 43 experiencias de agricultura urbana y periurbana en el municipio y analizó quiénes participan en ellas, sus motivaciones y los beneficios que generan para la comunidad. (repositorio.unam.mx)
La investigación señala que una parte importante de quienes desarrollan estas actividades proviene de las tenencias y comunidades que rodean Morelia. Se trata de campesinos e integrantes de pueblos originarios que han conservado por generaciones los conocimientos sobre el manejo de parcelas agrosilvícolas y huertos familiares, prácticas que continúan realizando aun cuando el crecimiento urbano ha transformado el entorno.
El estudio también identifica la participación de trabajadoras del hogar que laboran en fraccionamientos de la ciudad. Además de atender las actividades domésticas y el mantenimiento de jardines, muchas trasladan plantas, semillas y conocimientos adquiridos en sus comunidades de origen, incorporándolos a los espacios donde trabajan y contribuyendo a mantener áreas verdes y de cultivo.
Estos hallazgos forman parte de un diagnóstico realizado ante la falta de información sobre agricultura urbana en Morelia. Para identificar las experiencias existentes, la autora desarrolló una investigación exploratoria que incluyó trabajo de campo, observación participante, entrevistas y una convocatoria a través de Facebook para localizar proyectos impulsados por ciudadanos, escuelas, organizaciones, empresas y dependencias públicas.
La tesis registró cinco huertos familiares, seis escolares, dos comerciales, un comunitario y uno gubernamental, además de 28 experiencias de agricultura urbana desarrolladas en azoteas, banquetas, camellones, jardines agroforestales, muros verdes, milpas urbanas y balcones.
Como parte del análisis, la investigadora clasificó las experiencias considerando cuatro dimensiones: las características de los huertos, su origen y desarrollo, los aspectos sociales y sus aportaciones a la salud. Entre los elementos estudiados se encuentran la alimentación, el bienestar físico y psicológico, las relaciones familiares, el autocuidado, la recreación y las formas de organización comunitaria.
El estudio concluye que la agricultura urbana en Morelia no sólo representa una alternativa para producir alimentos en espacios reducidos, sino también una forma de preservar conocimientos agrícolas heredados, fortalecer los vínculos entre el campo y la ciudad y mantener prácticas culturales que continúan transmitiéndose entre generaciones.




