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MORELIA, Mich., 7 de agosto de 2026.- La inseguridad que enfrenta Tarímbaro es consecuencia, entre otros factores, de la falta de elementos policiales, equipamiento y un adecuado ejercicio de los recursos destinados a seguridad pública, consideró José Olfrade Castañeda, especialista en seguridad y con 28 años de trayectoria policial.
Olfrade Castañeda, quien reside en Tarímbaro, señaló que la situación de seguridad en el municipio sigue siendo preocupante, particularmente ante el crecimiento de la población, que no ha sido acompañado por un incremento proporcional de la fuerza policial.
Explicó que actualmente se cuenta con alrededor de 50 o 60 elementos por turno para atender todo el municipio, cuando, desde su perspectiva, deberían existir al menos 300 policías para responder a las necesidades de una población que ha crecido de manera considerable.
“Ya es más sociedad que elementos”, sostuvo al advertir que los agentes enfrentan además carencias de uniformes, armamento, cartuchos y equipo adecuado para desempeñar sus funciones.
El también exintegrante de grupos especiales de la Policía de Michoacán, afirmó que le ha tocado conocer casos de compañeros que han perdido la vida por deficiencias en el equipamiento, y cuestionó que pueda pretenderse brindar seguridad con unidades y recursos insuficientes.
De acuerdo con su conocimiento del municipio, actualmente solo tres patrullas se encuentran en condiciones de operar para atender las emergencias de todo Tarímbaro, situación que, afirmó, dificulta la atención de los reportes, particularmente en los fraccionamientos, donde se han incrementado los asaltos y robos a casa habitación.
Olfrade cuestionó además el manejo de los recursos públicos destinados a seguridad. Aseguró tener conocimiento de una partida mensual de alrededor de tres millones de pesos para seguridad pública, pero afirmó que, según la información que conoce, solo se estarían ejerciendo cerca de 500 mil pesos.
El especialista consideró que esos recursos deberían reflejarse en mejores salarios, uniformes, patrullas y equipamiento para los policías, quienes, dijo, incluso deben solventar de su propio bolsillo algunas necesidades para poder desempeñar su trabajo.
Añadió que los agentes municipales perciben alrededor de 12 mil pesos mensuales, cantidad que consideró insuficiente frente al riesgo que implica su labor, y señaló también problemas relacionados con el pago de seguros de vida a familiares de policías fallecidos.
“Es muy poco para dar la vida a una sociedad”, expresó.
El exintegrante del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), actualmente Agrupamiento de Restablecimiento del Orden Público, y de grupos especiales de motociclistas de reacción inmediata, consideró que la problemática de Tarímbaro no se limita a la seguridad.
También señaló la falta de oportunidades laborales como un factor que afecta al municipio, pues, pese a contar con actividades como la ganadería, agricultura y gastronomía, habitantes de Tarímbaro deben trasladarse a Morelia para encontrar empleo.
En paralelo, Olfrade Castañeda preside la Fundación Nueva Luz, organización que surgió, explicó, con el propósito de apoyar a familias que enfrentan problemas de alcoholismo y drogadicción.
Desde su perspectiva, el crecimiento de la drogadicción también está relacionado con el deterioro del tejido social y la inseguridad, además de la apología del delito que, dijo, puede influir particularmente en los jóvenes.
Finalmente, sostuvo que Tarímbaro cuenta con recursos y condiciones para convertirse en un mejor municipio, pero consideró necesario que el gobierno atienda las necesidades reales de la población y trabaje de manera coordinada con la sociedad.
“El poder debe ser para la sociedad, para el pueblo”, afirmó, al plantear que gobierno y ciudadanía deben trabajar de la mano para mejorar las condiciones del municipio.




