JIQUILPAN, Mich., 21 de noviembre de 2019.- La corrida más importante del año para el municipio, pues tradicionalmente está diseñada para la celebración de la fiestas de la revolución, dejó mucho que desear a decir de los aficionados y quienes conocen del arte de la tauromaquia; a pesar del lleno en la plaza, la actuación de toreros y forcados no estuvo a la altura de las expectativas.

El desencanto de los asistentes inició con una corrida programada para las 16 horas y que empezó dos horas después; los toros no cumplieron con lo prometido en cuanto a peso y solo la actuación del joven rejoneador salvó el espectáculo.

Aunque en descargo de la empresa que este año organizó la corrida, hubo quien señaló que los toros no tienen palabra y que en general los toreros no estuvieron en su tarde, pues a más de uno le llovieron los avisos, debido a que no acertaban a culminar su faena con la estocada, del tal manera que se les “pudo haber ido vivo el toro”, aunque no paso así y finalmente se pudo culminar la corrida.

“La fiesta, es la fiesta”, dijo uno de los asistentes aficionados a este tipo de eventos, “vengo desde Querétaro pues, aunque no era un cartel de lujo, quería aprovechar para disfrutar de la feria en el municipio. La corrida se salvó por el rejón, pero no hay ninguna sorpresa, esperemos que la empresa y la autoridad tomen cartas en el asunto y valoren que sí hay público que te llena la plaza y le inviertan para un mejor espectáculo el año venidero”.

Como consecuencia de la celebración de 109 aniversario del inicio de la Revolución, Jiquilpan vivió las plazas del Zalate y Jardín Colón llenos; una vez que culminó la corrida de toros, muchos se unieron a los festejos que tradicionalmente realizan las familias en estos lugares, en donde colocan mesas y contratan grupos de música que amenizan la convivencia y celebración.