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MORELIA, Mich., 8 de agosto de 2022.- Este fin de semana podría reanudarse la instalación de bazares en plazas y espacios públicos de la zona centro de Morelia, tras su suspensión por la detección de irregularidades en su operación, como la venta de productos restringidos para esta modalidad de comercio, señaló Marco Antonio Garibay González, director de Mercados.
Explicó que se espera que entre el martes 9 de agosto y el miércoles 10 del mismo mes se llevará a cabo una reunión entre la Dirección de Mercados y representantes de colectivas y agrupaciones que efectúan bazares, exposiciones para la promoción y venta de productos artesanales, como joyería, bisutería, cosméticos, alimentos preparados que no precisan de gas para su oferta, plantas ornamentales, entre otros.
De concretarse la aceptación por parte de organizadores de bazares del acuerdo administrativo mediante el que se determinarán las atribuciones y las responsabilidades que deberán asumir quienes participan en estos eventos, entre los días 12 y 14 de agosto se tendrían autorizaciones para uno o dos bazares.
Garibay González indicó que algunas de las medidas que se plantearán a los organizadores de bazares son la no saturación del espacio designado con puestos; la no venta de alimentos que para su oferta requieran de instalaciones de gas; la exclusión de giros no artesanales; la estadía preferente de vendedores y productores morelianos; la duración acordada a un día de los bazares, y la necesidad de diversificar los sitios asignados para que los diferentes grupos tengan acceso.
Lamentó que las anomalías detectadas llevaran a la necesidad de suspender los permisos para la colocación de bazares, ya que estos suelen ser desarrollados por colectivas, con la incorporación de mujeres y personas que no tienen otros ingresos o que apenas arrancan su proyecto de emprendimiento.
Sin embargo, "la instrucción que tenemos es que todos tengan la oportunidad de trabajar, con orden, y ahora tuvimos que suspender estas actividades para ordenarlas y que se hagan conforme los lineamientos".
Entre las anomalías identificadas, el director de Mercados mencionó la venta de productos no permitidos para un bazar, como ropa usada, ropa interior y juguetes sexuales; la saturación de los espacios con puestos; la competencia desleal que representa la presencia de vendedores de Uruapan, Guadalajara y Monterrey, que comenzaron a asistir de manera recurrente a los bazares; el cobro de cuotas excesivas y la venta de espacios, pese a que los organizadores pagan al municipio cantidades mínimas por el uso de la vía pública, y la venta de alimentos que precisan gas, como tacos, quesadillas y carnitas.
Aunque la figura del bazares no existe en la norma de mercados y comercio en la vía pública municipal, se estableció un acuerdo administrativo para delimitar esta actividad, acuerdo que se espera ratificar y precisar con los organizadores.
Marco Antonio Garibay manifestó que por la naturaleza de los bazares, ventanas para proyectos incipientes, muchos de ellos de mujeres jefas de familia, personas para las que es su única fuente de ingresos o individuos que por la pandemia de coronavirus (Covid 19) perdieron su empleo, se dio cierta tolerancia ante la inclusión de algunos giros no permitidos o saturación de espacios.
"Pero algunos organizadores abusaron de la confianza de la administración municipal y así incurrieron en faltas que nos representan competencia desleal con el comercio formal, riesgos para la población y actividades no consideradas como parte de los bazares", reiteró.
Cabe recordar que la reciente instalación de un bazar, en la calzada Fray Antonio de San Miguel, donde se detectó la venta de juguetes sexuales, ropa usada y ropa interior, además de la colocación de gas para la venta de alimentos preparados, detonó la suspensión de los permisos otorgados a los bazares que en los últimos meses se han habilitado en zonas del Centro Histórico.
Esto, debido a que la figura de bazar se concibió como exclusiva para la venta de productos artesanales y alimentos, como postres, pasteles, galletas, flanes, dulces y otros, que no necesitan instalaciones de gas para su comercialización.
La medida desencadenó molestia entre los grupos que participan en los bazares, debido a que se tenían seis eventos ya autorizados que fueron suspendidos el pasado fin de semana.




