MORELIA, Mich., 29 de septiembre de 2017.- En proceso de revocación se encuentran licencias de funcionamiento municipal de establecimientos giro C, que admite la venta de bebidas embriagantes, al no ajustarse a los lineamientos actuales de distancia respecto de centros escolares y disposición de anuencias vecinales, señaló Jesús Ávalos Plata, secretario del Ayuntamiento.
Ávalos Plata refirió que, aunque no se cuenta con un censo de establecimientos cuyas licencias de funcionamiento podrían ser revocadas, se han identificado puntos en el Centro Histórico, en particular en la calle Guillermo Prieto; en la calle Niños Héroes, en la colonia Chapultepec Norte, y en las inmediaciones de la avenida Acueducto, donde se ubican los food trucks.
Recordó que se han efectuado desde 2015 revisiones minuciosas de estos negocios, que suman poco menos de 6 mil en Morelia, así como cerca de 2 mil 500 giro B de alto impacto, además que se han llevado a cabo reformas en el reglamento en la materia en tres oportunidades, a fin de dar mayor presencia a la necesidad de contar con anuencia vecinal y distancia suficiente respecto de escuelas y planteles educativos.
Detalló que las licencias de los negocios, objeto de la inconformidad de vecinos, no se otorgaron en el curso de la actual administración municipal, por lo que son anteriores a la realización de las reformas citadas, lo que impide una aplicación retroactiva de la norma; no obstante, es posible, a solicitud ciudadana, iniciar procesos de revocación de licencias que incumplen requisitos a los que debieron ajustarse en sus procedimientos de revalidación.
Lamentó que en Morelia por muchos años han trabajado algunos establecimientos mercantiles que tienen algunas omisiones o que no tienen los requisitos actuales, por lo que “estaremos pendientes en su revalidación del próximo año para que esto no sea un problema o una dificultad”.
Precisó que los ciudadanos inconformes con la operación de negocios de giro B de alto impacto o C deben acudir ante la comisión de Industria y Comercio o la Dirección de Inspección y Vigilancia, dependiente de la Secretaría del Ayuntamiento, para iniciar un proceso de revocación de licencia en caso de que se determine que el establecimiento incumple la norma.
Agregó que una problemática constante ha sido la operación de las licencias concedidas a las empresas cerveceras, debido a que ante el cierre de un negocio solo realizaban el cambio de domicilio, sin la obligatoriedad de concensar con los vecinos la instalación del establecimiento.
El secretario del Ayuntamiento destacó que actualmente solo se realizan cambios de domicilio previa autorización en sesión del Cabildo, con lo que se pretende reducir la inconformidad por la operación de las licencias de funcionamiento municipal.