Documenta CEDH mil 182 desplazados por violencia en Michoacán
MORELIA, Mich., 5 de noviembre de 2026.- La extorsión no es sólo un problema de inseguridad local. Golpea a los territorios que sostienen el empleo, las exportaciones y las cadenas de suministro y este delito de 2015 a 2026 creció 65 por ciento en el país, siendo los estados prioritarios por el alto índice de extorsión los ubicados en la zona centro y metropolitana del país, seguido del Norte y posteriormente la región Bajío-Occidente donde se encuentra Michoacán.
Así lo describe la investigación de México Evalúa De la Violencia a la Pacificación, Monitoreo de la violencia delictiva en donde destaca que en los últimos años, el homicidio ha disminuido, sin embargo la extorsión no, pese a que en 2025, el gobierno federal definió estrategias prioritarias para los estados con mayor concentración de extorsión (Estado de México, Guanajuato, Nuevo León, Ciudad de México, Veracruz, Jalisco, Guerrero y Michoacán) y para este año, dichas entidades disminuyeron 13 por ciento; pero aumentó delito en otras entidades en 30 por ciento, ya que actualmente seis de cada nueve entidades con más extorsión por habitante no forman parte de esa lista.
En febrero de este año, desde Morelia, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch informó que a raíz de la estrategia contra la extorsión (6 de julio de 2025) este delito disminuyó 13.8 por ciento en la entidad.
Por su parte, el dos de octubre, el Gobierno de Michoacán compartió en un comunicado de prensa donde destaca que la entidad se consolida una reducción sostenida de 72.9 por ciento en la incidencia de homicidio doloso desde el inicio de la administración actual, pasando de un registro de 259 víctimas contabilizadas en octubre de 2021 a 70 víctimas reportadas en septiembre de 2026.
En tanto, México Evalúa aclara: “hoy hay 65 por ciento más víctimas de extorsión por habitante que en 2015. El aumento se dio sobre todo entre 2019 y 2022. Desde entonces, la cifra se ha mantenido estable, alrededor de 6.4 víctimas por cada 100 mil habitantes, sin señales claras de reducción. A nivel regional, la tasa más alta la reporta el centro metropolitano, con 8.1 por cada 100 mil habitantes, seguido del norte con 7.7 y el Bajío Occidente, con 7.5.”
“En los últimos años, el homicidio ha disminuido, pero la extorsión no. La extorsión debe medirse y evaluarse como uno de los indicadores centrales de la política de seguridad.”
Finalmente destaca que la región Bajío-Occidente es clave para la industria automotriz y de autopartes, las exportaciones agroalimentarias y el abasto del mercado interno. Por eso, su seguridad importa para el traslado de mercancías, la continuidad productiva y la operación de empresas de todos los tamaños.
“El corredor León–Silao–Irapuato–Salamanca–Celaya–Querétaro (capital)–San Juan del Río reúne 40 por ciento de las víctimas de la región. Dentro de él, Irapuato, Salamanca y Celaya tienen las intensidades más altas, mientras que León, el municipio más poblado, casi no registra casos. Uruapan, se ubica entre las cuatro ciudades con el índice más alto de víctimas (66 casos de enero a septiembre de 2026)




