MORELIA, Mich., 27 de septiembre de 2020.- Edificaciones públicas, viviendas particulares, negocios e iglesias localizados sobre la avenida Madero, entre las calles Sor Juana Inés de la Cruz y Benito Juárez, exhiben pintas, grafitis y pegatinas colocadas por participantes en la marcha realizada ayer viernes para demandar justicia para Jessica González Villaseñor, joven docente víctima de homicidio.

Aunque los efectos más notorios se observan en el Palacio de Gobierno y el Congreso del Estado, donde además de las pintas, grafitis y pegatinas, manifestantes rompieron los vidrios de algunas ventanas y trataron de incendiar la puerta del acceso principal, la mayor parte de los inmuebles ubicados en el trayecto de la marcha evidencia alguna expresión.

“Jessica vive”, “Nilda”, “Estado feminicida”, “Wey, mi pared”, “Morelia feminicida”, “Justicia”, son algunas de las leyendas que se distribuyeron en tintas morada, rosa y verde, principalmente, por muros de cantería, puertas de madera, cortinas metálicas, aparadores de vidrio, papeleras peatonales, módulos de atención al turista, puestos de períodicos, aceras y la superficie de rodamiento de la avenida Madero, frente al Palacio de Gobierno.

Asimismo, se pueden detectar leyendas en memoria de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, a seis años del hecho.

Autoridades municipales aún no se han pronunciado sobre el impacto que sobre el patrimonio edificado de Morelia tuvo la movilización para exigir justicia para Jessica González, que se arrancó el pasado viernes, 26 de septiembre, de las inmediaciones de la plaza Villalongín para concluir con una concentración en frente de Palacio de Gobierno.

Cabe recordar que la marcha por el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo de este año, se acompañó por la colocación de pintas, grafitis y pegatinas en inmuebles ubicados sobre las avenidas Acueducto y Madero, desde la plaza jardín Morelos hasta el Palacio de Gobierno.

En esa ocasión, la inversión para el retiro de las expresiones se estimó en hasta 500 mil pesos, si bien en junio, cuando comenzó la remoción de las pintas, grafittis y pegatinas en el Acueducto, Gauri García, coordinadora del Centro Histórico, señaló que la erogación ascendía a 175 mil pesos para la extracción de mil 250 metros cuadrados de expresiones en 63 edificios, con costes unitarios que oscilaron de 20 a 175 pesos por metro cuadrado.

Detalló en esos momentos que el municipio tendría la responsabilidad de intervenir el Acueducto y la Casa del Conde de Sierra Gorda, recientemente finalizada la primera etapa de su remodelación, mientras que los inmuebles particulares deberían ser atendidos por sus dueños, con la supervisión del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el acompañamiento del gobierno local, y los edificios públicos, por parte de las entidades correspondientes, como el gobierno del estado, la Federación o la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH).

El último de los edificios del que se retiraron expresiones colocadas en la marcha por el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo pasado, fue el Palacio de Gobierno, donde las acciones arrancaron en los primeros días de septiembre.