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MORELIA, Mich., 27 de julio de 2026. - El narcomenudeo se concentra en colonias urbanas, corredores de alta movilidad y la zona metropolitana de Morelia. Así lo muestran tanto las estadísticas del primer semestre de 2026 como los operativos judicializados por la Fiscalía General del Estado, que también permiten identificar otro patrón: la mayoría de los puntos de venta investigados operaban desde viviendas y no desde espacios públicos.
En el mismo contexto, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelia, José Pablo Alarcón Olmedo, advirtió que las máquinas tragamonedas representan sólo una parte de la problemática detectada por la autoridad municipal. Explicó que las denominadas cachimbas también han sido identificadas como sitios donde presuntamente se comercializan drogas, por lo que, afirmó, se convierten en puntos asociados a hechos de violencia.
"Donde existe venta de droga se genera un foco de violencia", declaró el funcionario al referirse a este tipo de establecimientos.
Entre enero y junio de este año, la Fiscalía inició 990 carpetas de investigación por narcomenudeo, cifra que ubicó a este delito como el octavo de mayor incidencia en Michoacán. Morelia concentró 241 investigaciones; Zamora, 173; Uruapan, 165; Jacona, 102; Apatzingán, 36; Buenavista, 24; Tarímbaro, 20; Pátzcuaro y Zitácuaro, 19 cada uno; Lázaro Cárdenas, 14; y Huetamo, 11. Los 166 expedientes restantes se distribuyeron entre otros 58 municipios, con registros de entre uno y nueve casos.
Sin embargo, la incidencia municipal sólo ofrece una parte del panorama. La revisión de los comunicados oficiales difundidos por la Fiscalía entre el 30 de junio y el 25 de julio permite identificar cómo se distribuyen territorialmente los puntos de venta que llegaron a investigación ministerial.
En Morelia, las acciones ministeriales se concentraron en las colonias Centro, Gertrudis Sánchez, Ampliación Gertrudis Sánchez, Ciudad Jardín, Mariano Abasolo, Leandro Valle, Torreón Nuevo, Jacarandas, Defensores de Puebla, Pablo Galeana, Ilustres Novohispanos y La Morita, además de intervenciones sobre las avenidas Morelos Norte y Atécuaro. En la zona metropolitana también sobresalieron Cuto del Porvenir y el fraccionamiento San Bernabé de La Cantera, en Tarímbaro; la comunidad de Tzintzimeo, en Álvaro Obregón; la colonia Centro de Maravatío; la colonia Los Lagos, en Uruapan, así como acciones ministeriales en Pátzcuaro y Zitácuaro.
La distribución de estos puntos permite observar que las investigaciones no se concentraron en sectores aislados, sino en colonias conectadas por vialidades primarias, zonas habitacionales consolidadas y comunidades con comunicación permanente hacia la capital del estado. El patrón también muestra una continuidad entre Morelia y Tarímbaro, donde varias de las acciones ministeriales se desarrollaron en localidades integradas a la dinámica metropolitana.
Otro elemento que se repite en los expedientes es el tipo de inmueble intervenido. Salvo algunas detenciones realizadas durante recorridos de vigilancia o inspecciones en la vía pública, la mayor parte de los aseguramientos derivó de órdenes de cateo ejecutadas en viviendas previamente identificadas por la Fiscalía como probables puntos de almacenamiento y distribución de narcóticos. Es decir, el narcomenudeo que llegó a proceso judicial durante el periodo analizado operaba principalmente desde domicilios particulares y no desde espacios públicos abiertos.
Las excepciones fueron las detenciones efectuadas sobre la calle Tierras Mochas, en la colonia Torreón Nuevo; la avenida Atécuaro, en la colonia La Morita; la carretera Pátzcuaro-Erongarícuaro; y la colonia Los Lagos, en Uruapan. En contraste, los cateos autorizados por jueces de control se ejecutaron en Ciudad Jardín, Ampliación Gertrudis Sánchez, Leandro Valle, Centro, Mariano Abasolo, Defensores de Puebla, Jacarandas, Pablo Galeana, San Bernabé de La Cantera, Cuto del Porvenir, Tzintzimeo y la colonia Centro de Maravatío.
La metanfetamina predominó en prácticamente todos los operativos reportados por la Fiscalía. La marihuana apareció únicamente en cantidades menores o como aseguramiento complementario. En distintos cateos fueron decomisadas desde decenas hasta más de 2 mil dosis, además de básculas grameras, pipas, envoltorios para dosificación, teléfonos celulares, dinero en efectivo y otros objetos utilizados para el empaquetado y la comercialización de droga.
Las acciones documentadas por la Fiscalía durante el periodo revisado fueron las siguientes:
La distribución de las investigaciones ministeriales y los puntos intervenidos coincide con la advertencia formulada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelia, José Pablo Alarcón Olmedo, quien identificó que las famosas cachimbas y espacios con minicasinos y máquinas tragamonedas, que operan al margen de la ley, son puntos de venta o consumo de sustancias ilegales.
"Esas máquinas tienen un fondo muy perverso; se usan para captar dinero de forma irregular, para no pagar impuestos y para lavar dinero; eso es ilegal. Son lugares de factor de violencia; donde hay venta de droga, hay un foco de violencia", sostuvo Alarcón Olmedo, en entrevista la semana pasada.
En esta postura coincide con el vicefiscal Israel Vega Rodríguez, quien en su encuentro semana con medios de comunicación el pasado 21 de julio confirmó que las agresiones a las cachimbas tienen que ver con el narcomenudeo.




