Matan a hombre en la colonia San Isidro, al oriente de Uruapan
MORELIA, Mich., 26 de diciembre de 2025.- En el 2025 la violencia no sólo tocó los hogares de más de mil 200 personas, también el de tres familias de alcaldes y un síndico municipal, que perdieron la vida de manera violenta; la mayoría de Morena y la alianza Sigamos Haciendo Historia.
La primera víctima de la violencia fue el alcalde emanado de la alianza PT-Morena-PVE, Salvador Bastida García, de Tacámbaro. Asesinado junto a su escolta el pasado jueves 5 de junio, en el Centro de ese municipio.
Salvador Bastida y su escolta, Pastor Cortés, se reunieron con una persona minutos antes del asesinato, lo subieron a la camioneta del alcalde, y al llegar hasta la calle Fuerte de Loreto el agresor le disparó por la nuca al escolta y enseguida al Presidente Municipal.
El ataque aconteció a unos metros de la vivienda del edil, también conocido como Chava Bastida.
El escolta habría perdido la vida casi de inmediato, en tanto que el ex presidente murió cuando recibía atención médica, en el hospital María Zendejas.
11 días después del asesinato de Chava Bastida, la segunda víctima llegó. Fue Martha Laura Mendoza Mendoza, alcaldesa de Tepalcatepec.
Mendoza Mendoza llegó a la Presidencia Municipal con el respaldo del partido de Estado: Morena, pese a los presuntos vínculos con personas señaladas de crimen organizado, como su cuñado Juan José, El Abuelo, Farías. Presunto líder del Cártel de Tepalcatepec.
La entonces Presidenta Municipal se encontraba en compañía de su esposo, Ulises Sánchez, un hijo y una mujer de origen extranjero, aparentemente parte de su equipo de trabajo en el Ayuntamiento.
Durante la agresión murieron Martha Laura y su esposo, Ulises, en tanto que su hijo y una mujer resultaron lesionados.
Pero no fueron los únicos ni los últimos. A Salvador Bastida y Martha Laura le siguió la muerte de un síndico.
La noche del 26 de octubre fue confirmada la muerte violenta de Roberto Ramírez Zárate, síndico de Morena, en la carretera Numarán-Penjamillo.
Fue alrededor de las 23 horas del domingo 26 de octubre que Ramírez Zárate volvía a Penjamillo cuando fue emboscado, caso que hasta el momento no lo han esclarecido las autoridades.
Los hechos ocurrieron entre los poblados de La Angostura y El Palmito, municipio de Numarán. El ex síndico había ido a Numarán a dejar a su hijo con su familia, después de pasar el fin de semana juntos, informó entonces la autoridad estatal.
La violencia no paró. La muerte del síndico pasó ocho días antes del caso Carlos Manzo, cuya muerte no fue ordinaria, causó un efecto que ninguna muerte de un político había provocado: llegar hasta Palacio Nacional.
Fue un antes y después en la administración de Alfredo Ramírez Bedolla.
La muerte de Carlos Manzo trajo consigo un tsunami de rechazo a la clase política en Michoacán, con movilizaciones en al menos seis municipios de Michoacán, acompañadas de destrozos y quemas. Marchas que se replicaron en otros estados.
El 1 de noviembre, entre las 19:30 horas y las 19:50 se ejecutó el plan que presuntamente ordenó el Cártel Jalisco Nueva Generación: dar muerte a Carlos Manzo, líder del Movimiento del Sombrero.
Con Ramiro N a la cabeza, presuntamente Víctor Manuel N llegó hasta Carlos Manzo y luego de estar a una corta distancia le disparó en seis ocasiones, provocándole la muerte por falla múltiple de órganos por arma de fuego, según se conoció en audiencia pública de caso.
Además, dejó heridos a un ciudadano que se tomaba una fotografía con el exalcalde, una escolta de Carlos Manzo, que recibió un disparo en la espalda, y al regidor de obras públicas, Víctor Hugo de la Cruz Saucedo.
Según los datos de prueba expuestos al juez de la causa penal, el asesinato fue ordenado por los ERRES, referencia que hacen a los hermanos Álvarez Ayala, y organizado por Jorge Armando N, alías El Licenciado, quien reclutó en primer lugar a Ramiro N, de 28 años, y posteriormente fueron contratados los adolescentes Fernando Josué N y Victor Manuel N, originarios de Uruapan y Paracho.
Del caso, ninguno de los ejecutantes del plan sobrevivió. El primero en morir fue Víctor Manuel N, después Fernando Josué y Ramiro N, poco después, la Fiscalía General del Estado detuvo a Jorge Armando N, El Licenciado, en Morelia; y, siete de los ocho escoltas, por omisión en el cumplimiento de su tarea de cuidar al ex presidente. En tanto que el responsable de la seguridad, el coronel José Manuel N permanece en calidad de prófugo.
Los siete escoltas fueron vinculados a proceso, así como Jorge Armando N.




