Hallan cuerpo baleado en Los Girasoles, Apatzingán; portaba ropa militar
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis., 28 de agosto 2026.-A más de un año de que el Congreso del Estado aprobara reformas para sancionar la violencia vicaria con penas de 5 a 8 años de prisión, el caso de Ana José Centeno Cautiño, de 30 años, demuestra que la ley aún no se aplica con la celeridad ni la perspectiva de género que las víctimas requieren.
Desde el 8 de agosto del año en curso, esta madre no ha podido ver a su hijo de un año y diez meses. Ese día, por acuerdo verbal, entregó al menor a su expareja, Roberto Rubio García, con el compromiso de que sería devuelto el 11 de agosto para una cita con la dermatóloga. Ese compromiso nunca se cumplió.
"Llega el día martes 11, él ya no me contesta, solamente me envía un mensaje diciéndome que cualquier tema del niño ya no lo va a ver conmigo y que busque a sus abogados", relata la joven en un testimonio que desnuda la planificación y el ensañamiento detrás del despojo.
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