Tanhuato: investigan a hombre por arrojar agua hirviendo a 2 canes
MORELIA, Mich., 16 de septiembre de 2026.- Con la voz quebrada por el llanto, madres buscadoras gritaron uno a uno los nombres de sus seres queridos desaparecidos, durante una arenga que transformó la celebración de Independencia en un reclamo frente a la Fiscalía General de la República (FGR).
“¡Viva Cristian Paola Pérez Pérez!”, lanzó una de ellas. “¡Viva!”, respondió el grupo.
Después resonaron los nombres de Mario Alberto de Alba Barra, Roberto López Lara, Yajaira Guadalupe Bahena López, Carlos Eduardo Becerra, Joselin Pérez Aguilar y Jorge Alberto Andrade Carrera y otros. Cada nombre fue seguido por un “¡Viva!” colectivo, como una manera de mantenerlos presentes mientras continúa su búsqueda.
Las madres tomaron turnos para nombrar a sus familiares. A algunas se les quebraba la voz y apenas podían concluir la arenga entre lágrimas; las demás respondían para sostenerlas.
Protegidas como podían del viento frío y abrigadas con cobijas, chamarras y lo que tenían a su alcance, permanecieron afuera de la FGR, donde desde hace varios días mantienen un plantón para exigir atención, un trato libre de revictimización y acciones efectivas para localizar a sus seres queridos.
La activista Margarita López Pérez acompañó la protesta, que comenzó con la consigna: “¡Mexicanos! ¡A los héroes que nos dieron patria!”. Pero aquella noche las madres también reclamaron un lugar para sus desaparecidos.
Una tras otra pronunciaron los nombres de quienes faltan en sus hogares. No eran una lista ni una cifra: eran hijas, hijos y familiares cuya ausencia volvieron a colocar frente a las autoridades y la sociedad.
La arenga terminó con tres llamados de “¡Viva México!”. Entre el frío, el llanto y las voces entrecortadas, las madres convirtieron el Grito de Independencia en un grito por sus desaparecidos y contra el olvido.




