Llaman a menor a juicio ante posible afectación al derecho de vivienda
MORELIA, Mich., 27 de septiembre de 2025. - Yamira Guadalupe V, fue rescatada del albergue de Mamá Rosa, en 2014, para luego ser abandonada por el Estado Mexicano en otra institución y luego a la calle. Hoy a la joven sin familia no la quieren recibir ni en el hospital.
Por 11 años, Yamira Guadalupe V ha pasado de casa hogar en casa hogar, de anexo en anexo, en Zamora y en Morelia, hasta la recibió Karina Tapia, concesionaria de la recolección de residuos sólidos, en Morelia, dedicada también al auxilio a personas con adicciones, sin saber las condiciones médicas en que la recibía.
“Yo no sabía nada sobre Yamira Guadalupe ni de dónde venía. Un día, hace cinco meses, llegó alguien pidiendo ayuda y la dejó en el Centro de Rehabilitación que administró, luego se fue y nunca regresó a preguntar por Yamira, fue así que comenzamos a tratar de averiguar quién era y de dónde venía”, explicó en entrevista.
La joven sobreviviente de la casa hogar La Gran Familia no recordaba ni el nombre de la casa hogar, pero buscando por los apellidos de Yamira Guadalupe sus cuidadores se percataron que era una de los 500 hijos e hijas de Rosa Verduzco.
“Después de varios meses de no saber qué hacer, a quién acudir para que recibiera a Yamira Guadalupe, encontramos que tenía un hermano adoptivo, también hijo de Mamá Rosa, de nombre Eduardo. Estuvimos en contacto con él, pero no ayudó a su Yamira Guadalupe, al contrario, la vinculó con un abogado y una asociación donde la hicieron firmar un contrato de servicios y un pagaré”, añadió.
El objeto del contrato y el pagaré fue presuntamente con el objetivo de llevar la representación legal de Yamira Guadalupe en un juicio en contra del Estado Mexicano por los daños causados en el albergue La Gran Familia, por el que la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación.
No obstante, las condiciones médicas, psiquiátricas y psicológicas las que vive Yamira Guadalupe son discapacitantes, de manera recurrente tiende a producirse autolesiones, golpearse, huir a la calle; sufre ataques de ansiedad y también convulsiones, lo que derivó en la ruptura con Eduardo V, hermano de Yamira.
“Nosotros no creemos que existan condiciones para que Yamira comience una batalla legal, primero es mejorar su condición de salud, que supere sus problemas médicos, porque a veces es agresiva. Se golpea y trata de hacerse daño. Tiene pensamientos invasivos, nos dice que mejor se quiere salir y morirse, si ya después de que esté estable quiere luchar por la compensación del daño de Gobierno Federal, que lo haga, por ahora no vemos condiciones, se pueden aprovechar de ella”, añadió.
Sin embargo, la ruta ha sido compleja. En cinco meses a su responsabilidad únicamente encontró apoyo en Josué Mejía, cuando era comisionado de Atención a Víctimas, pero llegó cuando estaba por terminar su gestión y al salir no volvieron a buscarlas.
En el Sistema DIF Michoacán tampoco le han resuelto ni hallado un espacio para atender su condición, además de que el pasado viernes en la noche ni en el hospital de la Mujer querían recibirla.
A decir de la denunciante, Karina Tapia, el viernes por la noche llegó al hospital de la Mujer, intentó ingresar a la víctima, pero exigían que se quedara en el nosocomio, pero por sus actividades labores no podía permanecer en el lugar, lo que llevó a la intervención de las autoridades municipales.
“Nos exigían que no quedaramos en el hospital, nosotros no podíamos estar ahí de manera permanente anoche. Le tuvimos que hablar a la Policía Municipal, porque nos tenían prácticamente en contra de nuestra voluntad”, añadió.
Yamira Guadalupe se quedó internada en el hospital de la Mujer la noche del viernes y madrugada del sábado, sin embargo, a partir de las 12 horas que, Karina Tapia intentó contactarla en el hospital, el servicio de enfermería le negó a Yamira Guadalupe, por lo que se teme por su bienestar, que la hayan sacado a la calle.




