Identifica FGE 2 vehículos involucrados en el asesinato de Arturo Herrera
MORELIA, Mich., 3 de junio de 2026.- La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelia ha identificado dos casos adicionales a los identificados por la Fiscalía General del Estado (FGE), vinculados con posibles esquemas de reclutamiento de jóvenes por grupos criminales, entre ellos el de un ciudadano extranjero que aseguró haber estado en un campo de adiestramiento en las inmediaciones de la capital michoacana, así como la localización oportuna de dos adolescentes que viajaban hacia la región de Tierra Caliente.
"Pues hemos identificado algunos casos como el ciudadano de origen extranjero que fue requerido por la policía de Morelia y que al momento de la detención él hacía justamente esta referencia de que él estaba trabajando en uno de estos campos de adiestramiento a las afueras de la capital michoacana, en un municipio aledaño a nuestra ciudad", declaró el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Morelia, José Pablo Alarcón Olmedo.
El funcionario señaló que otro de los casos detectados ocurrió gracias a la coordinación entre autoridades de Michoacán y Querétaro, luego de que se emitiera una alerta sobre dos adolescentes que se dirigían al municipio de Churumuco y que fueron interceptados en la terminal de autobuses de Morelia antes de llegar a su destino.
Alarcón Olmedo reconoció que la capital michoacana se ha convertido en un punto estratégico de movilidad para jóvenes que transitan hacia distintas regiones del estado, situación que obliga a reforzar las acciones preventivas desde el ámbito municipal.
"Morelia al ser la capital concentra no nada más la mayor cantidad de población, sino que es un tema de tránsito y movilidad entre estos jóvenes", expuso.
Ante este escenario, aseguró que el municipio ha puesto en marcha políticas públicas enfocadas en la prevención y en el trabajo directo con adolescentes y jóvenes, con el objetivo de visibilizar los riesgos asociados a la delincuencia organizada y evitar que sean atraídos por estas estructuras criminales.
El secretario también informó que, durante la atención de menores de edad canalizados a instancias municipales, se han detectado factores de riesgo que podrían aumentar su vulnerabilidad.
"Se han identificado algunos temas que hemos tratado de forma oportuna; en algunas circunstancias se ha observado que existe un antecedente de adicción en los adolescentes y se platica con los padres de familia para canalizar al joven a algún tratamiento", indicó.
Respecto al presunto campo de adiestramiento referido por el ciudadano extranjero detenido por la Policía Morelia, Alarcón Olmedo señaló que tiene conocimiento de que la investigación fue retomada por la Fiscalía General del Estado.
Las declaraciones del funcionario ocurren después de que el fiscal general del estado, Carlos Torres Piña, confirmara la detección de tres casos recientes con cuatro víctimas que presentan características asociadas a posibles mecanismos de reclutamiento hacia municipios de Tierra Caliente.
De acuerdo con el fiscal, los expedientes corresponden a una joven procedente de Jalisco, otra adolescente del Estado de México localizada en Cenobio Moreno, municipio de Apatzingán, y dos adolescentes que aparecieron en un video difundido en redes sociales y posteriormente fueron encontrados en la misma región.
Las investigaciones han llamado la atención de las áreas de inteligencia debido a que, en todos los casos, las víctimas aparentemente se desplazaron por voluntad propia antes de ser localizadas por las autoridades, una característica que coincide con los patrones advertidos por organismos especializados en materia de reclutamiento de menores.
El fenómeno ha sido documentado por el Informe Anual 2025 del Mecanismo Estratégico del Reclutamiento y Utilización de Niñas, Niños y Adolescentes por Grupos Delictivos de la Secretaría de Gobernación, el cual ubica a Michoacán entre las entidades con mayores niveles de riesgo y señala a Morelia, Zamora, Jacona y Uruapan como municipios donde convergen factores que incrementan la vulnerabilidad de niñas, niños y adolescentes.
Especialistas han advertido que estos procesos no siempre ocurren mediante amenazas o privación de la libertad, sino que pueden presentarse como incorporaciones aparentemente voluntarias, condicionadas por contextos de pobreza, exclusión social, violencia familiar, consumo de drogas y falta de oportunidades educativas o laborales, circunstancias que reducen significativamente la capacidad de decisión de los jóvenes frente a la influencia de organizaciones criminales.




