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MORELIA, Mich., 16 de noviembre de 2025.- Fueron 6 los periodistas agredidos este sábado en Morelia por policías estatales de la Guardia Civil, de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), durante la cobertura de las protestas disruptivas de este 15 de noviembre por la llamada Generación Z.
A través de un posicionamiento en su sitio de Facebook, ese domingo, el Colectivo Ni Uno Más Michoacán, encabezado por la periodista Patricia Monreal Vázquez, denunció que seis periodistas fueron agredidos este sábado en Morelia por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública durante la cobertura del operativo implementado por la autoridad.
El colectivo sostuvo que estas agresiones no son hechos aislados, sino parte de un patrón sistemático de violencia estatal contra la prensa.
El posicionamiento señala que las agresiones provinieron de la Guardia Civil y estuvieron dirigidas a comunicadoras y comunicadores que documentaban el ambiente de tensión al finalizar la manifestación.
Para el colectivo, el uso de fuerza y los ataques focalizados obedecen a una instrucción política que ha escalado la hostilidad hacia el ejercicio periodístico en Michoacán.
Las agresiones descritas incluyen detenciones, golpizas, sometimientos y daños al equipo de trabajo. Entre los casos señalados están:
Jafet Pineda, fotorreportero independiente, detenido de manera arbitraria, agredido con gas pimienta directamente en los ojos y con un arma de descargas eléctricas a corta distancia.
Liliana Jiménez, reportera de Primera Plana, golpeada en el ejercicio de su labor periodística, con afectaciones visibles en su equipo de trabajo.
Javier Guerrero, reportero de El Sol de Morelia, sometido por el cuello por elementos policiacos después de señalar que Pineda es fotógrafo, lo que desencadenó mayor violencia.
Amanda Bautista, reportera de 90 Grados, golpeada y empujada tras reclamar las agresiones cometidas contra Pineda y Guerrero.
Jannia Serriteño, reportera de Radio Ranchito, golpeada con toletes en la cabeza y posteriormente con un codazo en el rostro por un uniformado.
Verónica García Magaña, reportera de Post Data News, encapsulada por la fuerza y agredida mientras los agentes derribaban su equipo de trabajo.
Para el colectivo, estos hechos evidencian la ausencia de protocolos de actuación en contextos de protesta social y el uso de la fuerza como mecanismo de intimidación.
Señaló que se trató de una acción dirigida contra quienes documentaban el operativo y no contra personas en confrontación.
Ni Uno Más exigió al gobernador Alfredo Ramírez Bedolla una explicación pública sobre el actuar de sus cuerpos de seguridad, la apertura inmediata de investigaciones y la aplicación de sanciones contra los elementos involucrados.
También llamó a establecer medidas estructurales para frenar la violencia institucional contra periodistas, debido a que estos ataques “atentan contra la libertad de prensa y el derecho a la información de todas y todos”.
El colectivo advirtió que la escalada de agresiones durante este sexenio ha colocado al gremio periodístico en un escenario de alto riesgo, en el que ejercer la labor informativa implica exponerse a hostigamiento, criminalización y uso excesivo de la fuerza estatal.
Reiteró su rechazo absoluto a la violencia contra periodistas y exigieron acciones inmediatas para garantizar condiciones mínimas de seguridad durante la cobertura de protestas y operativos policiales.




