Abandonan cadáver a un costado de la carretera Zitácuaro-Toluca
MORELIA, Mich., 22 de agosto de 2026.- A las 14 horas un adolescente dejó de comunicarse con sus padres, en Apatzingán. Amedrentado por una voz detrás de su teléfono, apagó su teléfono celular. Temía por el bienestar de él y sus seres queridos, ignorando que era una víctima de secuestro virtual.
Su padre, Ricardo, recibió una llamada exigiendo una suma de 100 mil pesos por su hijo, pero oportunamente llamó al 911 y el operador realizó el manejo de crisis y proporcionó recomendaciones a la familia, con lo que se evitó el depósito del dinero, de acuerdo con fuentes policiales.
Con la información obtenida, las autoridades buscaron la última ubicación del teléfono, fue así que la Unidad Antiextorsión estableció comunicación con el joven y consiguió que dejara de atender las indicaciones de los responsables.
Elementos de la Guardia Civil se trasladaron al balneario Acuacity, donde localizaron al joven en buen estado de salud y lo entregaron a sus familiares.
El secuestro virtual es una forma de extorsión y ocurre cuando los responsables mantienen comunicación telefónica con una persona para impedir que tenga contacto con sus familiares, mientras exigen dinero bajo la amenaza de que un pariente está privado de la libertad.
La extorsión ocurrió en el municipio de Apatzingán, donde dio arranque la estrategia antiextorsión a nivel nacional, no obstante, apenas suma cuatro denuncias en el año por este delito.




