Localiza FGE a adolescente reportada como desaparecida en Zitácuaro
MORELIA, Mich., 29 de enero de 2026. - Con la complicidad de Jonathan N, El Timbas, Cesar Alejandro, El Botox, mató a Bernardo Bravo Manríquez después de una breve reunión en una obra negra, según la teoría del crimen de la Fiscalía General del Estado.
Un motociclista fue la clave para saber dónde pasó todo, y recurrió a una llamada anónima para decir que había visto donde se habían salido de la carretera con “el compa Berna”, el día de la desaparición.
Fue en una brecha comunal que va de Cenobio Moreno a Las Colonias, en una pequeña construcción improvisada, aparentemente usada como espacio para reuniones privadas. Y, punto donde los satélites también ubicaron a Bernardo, El Timbas y El Botox.
Estuvieron los tres juntos, pero no salió vivo Bernardo.
En el sitio fueron hallados restos de sangre en distintos puntos, incluido un altar y también una cartera con la identificación de Jonathan N, El Timbas.
A Bernardo le dieron golpes en el rostro y manos y después le dieron un disparo en la cabeza con un arma calibre .380 automática, la que no salió. Fue hasta concluida la autopsia de ley que pudieron recuperarla.
Luego de haberlo privado de la vida, subieron al cuerpo a la camioneta Toyota Tacoma gris, primero de copiloto y después en la parte trasera, donde fue localizado.
Todavía sangrante, la camioneta se llenó de su material genético, así como de huellas de la movilización del cuerpo. De la búsqueda de algún objeto en la guantera.
Estaba todo desordenado.
En esas condiciones, El Timbas y El Botox, lo llevaron hasta la zona ocupada por Los Viagras y se fueron.
Para mala fortuna de Amelí, viuda, y hermanos de Bernardo, fue hasta el lunes, con la cobertura informativa, que se percataron de la muerte del que fuera empresario y activo defensor del sector citrícola.




