Tras captura de El Señor de la T, procesan a 18 detenidos en el Bajío
MORELIA, Mich., 29 de enero de 2026.- En una golpiza a un discapacitado de Apatzingán, presuntamente El Botox confesó el homicidio de Bernardo Bravo Manriquez; "si me chingue al ojete de limonero que no te mate a ti apá".
Según los datos de prueba recabados por el Ministerio Público por el homicidio de Bernardo Bravo en contra de César Alejandro N, alias El Botox, un hombre que vive en silla de ruedas escuchó del propio Botox afirmar qué había perpetrado el crimen.
El testigo es un sobreviviente y víctima de la violencia en la Tierra Caliente, que terminó postrado en una silla producto de una bala perdida, expusó el abogado litigante al juez local con sede en Apatzingán.
No obstante su condición, presuntamente El Botox vio en su discapacidad una ventaja para poder burlar a las autoridades y le mandó un radio y una tableta, para que le reportará información relevante sin llamar la atención.
Pero no esperaba que la respuesta fuera una negativa.
“Llegó El Perfumado, así le dicen porque antes vendía perfumes, y El Batman, con un radio y una tablet y me dijeron que tenía que trabajar para ellos, pero les dije que no quería meterse en eso, que me recién me había casado”, según el testimonio de identidad reservado y leído por el Ministerio Público.
Fue esta negativa lo que supuestamente provocó la ira de Cesar Alejandro N, El Botox, y lo llevó a confesar el crimen.
“Si me chingue al ojete de limonero que no te mate a ti apá", aquel descuido contribuyó a que las autoridades tuvieran mayor claridad sobre la aparente responsabilidad de El Botox en la muerte del empresario.




