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MORELIA, Mich., 4 de febrero de 2026. - Las máquinas tragamonedas que ingresan al país de manera ilegal, sin permiso de exportación, no tienen licencia de operación y aportan aproximadamente 14 mil pesos mensuales cada una al crimen organizado.
Impuestas a los pequeños comerciantes de barrio son espacios recurrentes de homicidios y puntos de venta de drogas, de acuerdo con información recabada por las autoridades.
En el marco de la destrucción de 803 máquinas en Morelia, el fiscal general Carlos Torres Piña, explicó que, de entrada, los negocios que tienen estas máquinas no tienen permiso, no hay ley que las regule y operan con base a lagunas en leyes locales.
“Estos negocios no pueden operar bajo el amparo de una ley federal, porque no tienen los permisos ni de importación ni de manejo ni uso de esta actividad. Se amparan en los municipios por la debilidad en los reglamentos”, explicó en un primer momento el fiscal.
Además, son utilizadas por el crimen organizado para su financiamiento con dinero limpio, por así decirlo, y usan los establecimientos para la venta de drogas, aclaró Torres Piña.
“En el combate a la extorsión es importante el decomiso y destrucción de las maquinitas tragamonedas, porque son fuente de financiamiento para el crimen organizado. Cada máquina aporta entre 10 y 14 mil pesos al mes, además, obligan a los comerciantes a tenerlos y hemos visto que donde hay estos negocios luego se suma la venta de droga”, indicó el Fiscal General.
Recordó que el año pasado, por ejemplo, registraron casos de homicidios dolosos en Zamora, Uruapan, Apatzingán y Morelia.
Pero erradicar este fenómeno no es algo sencillo, muchos establecimientos se amparan y otros al poco tiempo del cierre se mudan a otras direcciones y continúan con sus actividades.




