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MORELIA, Mich., 13 de agosto de 2026.- Los secretarios de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, se encuentran este jueves en Michoacán para revisar directamente las condiciones de seguridad de la industria aguacatera, luego de las recientes alertas de Estados Unidos que provocaron la suspensión temporal de las inspecciones para exportación.
Fuentes del Gobierno Federal confirmaron a Quadratín que ambos funcionarios sostienen una reunión con productores y representantes del sector aguacatero para dar seguimiento y supervisar las acciones de seguridad implementadas en las regiones productoras.
El encuentro busca revisar las condiciones para proteger a productores, trabajadores, empacadoras y transportistas, pero particularmente al personal encargado de las inspecciones sanitarias que permiten la exportación de aguacate hacia Estados Unidos.
La visita adquiere especial relevancia después de que, la semana pasada, autoridades estadounidenses suspendieron temporalmente las actividades de sus inspectores en Michoacán debido a una alerta de seguridad.
La medida paralizó momentáneamente la autorización de nuevos embarques y volvió a exhibir la vulnerabilidad de una industria multimillonaria frente a las condiciones de inseguridad.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla explicó entonces que la alerta estuvo relacionada con las condiciones generadas después de la captura de un objetivo criminal conocido como La Quiringua.
Tras gestiones del Gobierno de Michoacán y comunicación directa con la Embajada de Estados Unidos, particularmente con sus funcionarios de seguridad, las inspecciones fueron reanudadas días después.
Sin embargo, el episodio encendió nuevamente las alarmas en torno a una industria que genera más de 150 mil empleos directos e indirectos en Michoacán y de la que dependen alrededor de 48 mil productores.
México exporta anualmente alrededor de 1.3 millones de toneladas de aguacate y cerca de nueve de cada 10 toneladas vendidas al exterior tienen como destino Estados Unidos, con operaciones que rondan los 4 mil millones de dólares anuales.
La reunión encabezada por García Harfuch y Trevilla Trejo confirma que el problema dejó de ser exclusivamente agrícola o comercial para convertirse también en un asunto de seguridad nacional y de la relación bilateral con Estados Unidos.
La industria enfrenta además cuestionamientos por deforestación y cambios ilegales de uso de suelo, presencia y extorsiones del crimen organizado, condiciones laborales, trazabilidad y la necesidad de garantizar la seguridad de los inspectores estadounidenses.
Estos factores cobran mayor relevancia en momentos en que México, Estados Unidos y Canadá atraviesan la revisión del T-MEC y Washington ha endurecido el escrutinio sobre las condiciones bajo las cuales operan las cadenas productivas que abastecen su mercado.
La presencia simultánea en Michoacán de los titulares de Seguridad federal y de la Defensa muestra la dimensión que alcanzó el problema: proteger al aguacate mexicano significa hoy no solamente cuidar huertas y empacadoras, sino garantizar la continuidad de uno de los principales negocios de exportación del país.




