Legalmente viable que FGR atraiga el caso Manzo: Ricardo Monreal
MORELIA, Mich., 12 de agosto de 2026.- El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla señaló que los centros contra las adicciones operados por particulares, conocidos como anexos, funcionan de manera irregular y afirmó que algunos casos han sido relacionados con hechos delictivos.
“Los anexos, como los establecimientos con maquinitas tragamonedas, están irregulares, tanto que hubo un homicidio en Morelia”, declaró el Mandatario estatal al ser cuestionado sobre la operación de estos establecimientos.
Ramírez Bedolla sostuvo que el tratamiento de personas con problemas de adicciones debe apegarse a las disposiciones de la Ley General de Salud.
“Cualquier tratamiento psiquiátrico es ambulatorio, así lo establece la Ley. Las personas tienen que recibir tratamiento, mientras que se estabilice y seguir en otro lugar. Es todo el tratamiento ambulatorio”, expuso.
El Gobernador agregó que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) mantiene supervisión sobre estos establecimientos.
Los anexos en Michoacán han aparecido en investigaciones relacionadas con reclutamiento de jóvenes por grupos criminales y hechos de violencia.
En el caso de Alfonso N, conocido como La Quiringua y señalado por autoridades como presunto líder del Cártel de Los Reyes, en 2013 grupo Imagen documentó que operaba un centro de rehabilitación para recibir a los llamados arrepentidos, desertores del Cártel de Los Caballeros Templarios.
El citado anexo supuestamente habría sido utilizado posterior al fin de los autodefensas para incorporar jóvenes a su nueva estructura criminal, del Cártel de Los Reyes.
Otro caso corresponde a adolescentes que, de acuerdo con las investigaciones, fueron reclutados por una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para participar en el homicidio de Carlos Manzo. Los menores fueron ubicados durante su paso por un anexo en Uruapan e incorporados a las actividades criminales con Jaciel Antonio N, alias El Pelón.
La operación de estos centros ha cobrado relevancia en las investigaciones de seguridad por su posible utilización para captar personas, las condiciones en que algunos establecimientos ofrecen tratamientos contra las adicciones y homicidios de internos.




