Regresa Fobia a Mexicali después de 12 años
MORELIA, Mich., 26 de enero de 2026.- Los Kanye West volvió a colocarse en el centro de la conversación mundial, esta vez no por su música ni por una polémica declaración, sino por una disculpa pública que muchos esperaban desde hace años.
El artista, ahora conocido como Ye, publicó una carta formal en The Wall Street Journal en la que se disculpa por sus comentarios antisemitas, niega ser nazi y reflexiona abiertamente sobre su salud mental. “No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío”, escribió, en un intento por marcar distancia de una de las etapas más oscuras de su carrera.
En el texto, West reconoce que durante largos periodos estuvo atrapado en episodios maníacos que alteraron por completo su percepción de la realidad. “Cuando estás en un episodio maníaco no crees estar enfermo… sientes que ves el mundo con más claridad cuando en realidad estás perdiendo el control”, confesó. También reveló que padece trastorno bipolar tipo 1 y que una antigua lesión cerebral, consecuencia de un accidente automovilístico, pudo haber influido en su conducta impulsiva.
La disculpa llega después de una serie de declaraciones que provocaron indignación global. En 2022, Ye escribió que quería ir “Death Con 3” contra personas judías, una frase interpretada como una amenaza directa. Más tarde elogió públicamente a Adolf Hitler, difundió teorías conspirativas antisemitas y llegó a comercializar prendas con símbolos nazis. Sus palabras no solo causaron repudio social, sino que marcaron un quiebre definitivo con gran parte de la industria.
Aunque West ya había ofrecido disculpas parciales en el pasado, esta es la primera vez que lo hace de manera tan directa y pública. En su mensaje afirma estar recibiendo tratamiento, reconoce el daño causado y asegura querer reconstruir los puentes que él mismo dinamitó. Sin embargo, la reacción ha sido dividida, algunos ven un gesto necesario de responsabilidad, mientras otros dudan de que unas palabras puedan borrar años de discursos de odio.
El caso reabre un debate incómodo pero vigente: hasta dónde puede explicarse el comportamiento de una figura pública por su salud mental, y cuánto pesa, al final, la responsabilidad por el impacto de sus palabras. En la historia reciente de Kanye West, esta disculpa podría marcar el inicio de una nueva etapa o simplemente otro capítulo en una trayectoria tan brillante como turbulenta.




