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MORELIA, Mich., 25 de septiembre de 2025.- “El cine nos ayuda mucho a recordar quiénes somos y qué es lo que hemos vivido” y bajo esta premisa justifica Paula Ollivier Ortiz la historia tan personal que eligió para contar en el corto que dirigió, Ventura 429, que forma parte de la sección michoacana del 23 Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).
Vivir el duelo de la pérdida de sus abuelos le llevó a retratar un fragmento de su infancia, cuando celebraba sus cumpleaños en esa casa que poco a poco se fue quedando sola. Menos de cinco minutos, Ollivier Ortiz logró inicio, desarrollo y desenlace de una historia sencilla, pero con la que la mayoría se puede identificar.
Quería permitirme volver a vivir esos momentos, la onda de la infancia y también retratar las emociones que puedes sentir en la vida cotidiana. A veces no tiene que ser una historia tan compleja, con acción y mil cosas”, explicó en entrevista con Quadratín Michoacán.

Las grabaciones de Ventura 429, corto que centra su razón de ser en una casa familiar, fueron en una locación distinta a la de la infancia de la directora, pero que funcionó para mostrar la emoción que se siente al saber que no puedes volver al lugar donde viviste tu niñez.
Soy maestra de clases de cine y guionismo, y algo que siempre les digo a mis estudiantes es que lo mejor casi siempre es partir de emociones propias. Cuando hablas de algo propio se vuelve de alguna manera universal, porque si hablas de la nostalgia, del recuerdo, todo el mundo lo ha sentido, entonces es fácil conectar con emociones honestas que salen del corazón”.
El reto para la realizadora fue precisamente poder mostrar un gran mensaje en tan poco tiempo, sin embargo, apuntó que los recuerdos que el ser humano vive a diario realmente son cortos, pequeños fragmentos, y jugar con ello le permitió contar algo muy profundo en apenas poco más de tres minutos.
El casting fue rápido y estuvo vinculada la familia de la directora, con su prima y su sobrina como los personajes principales.

Esta es la primera vez que Paula Ollivier Ortiz participa en el FICM. Tras estudiar cine y hacer una especialización de guion, comenzó a dar clases y todos los proyectos previos en los que había estado involucrada eran de alumnos. Algunos de sus estudiantes le sugirieron participar en el Festival, y así surgió el corto.
Ya tenía seis años sin dirigir nada, entonces fue una experiencia muy bonita regresar al cine. Estaba súper nerviosa, pero fue muy padre”.




