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MORELIA, Mich., 18 de octubre de 2026.- Para hacer cine hay que estar dispuesto a soltar, manifestó Diego Luna al presentar su película Ceniza en la boca en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).
En conferencia de prensa, el director explicó que el guion de la película está basado en la novela de Brenda Navarro, a quien agradeció por su generosidad por brindarle la responsabilidad y la libertad de convertir su literatura en cine.
“Cuando empecé a preguntarme si había o no una película en el libro la respuesta fue: hay muchas películas en el libro. Pero, para mí, la película, el pedacito de historia que ahí encontré, es la de una hija que crece con la ausencia materna”, expuso.
El realizador compartió que para hacer cine hay que estar dispuesto a construir proyectos para luego soltarlos, dejar que sean las audiencias quienes los interpreten y los transformen.
“Es un proceso de ir a venir, un péndulo que siempre regresa a ti, pero nunca es igual”, sostuvo.
A su vez, Diego Luna contó cómo su experiencia como actor le sirvió para entender las dinámicas durante los rodajes, así como para desempeñarse como director priorizando la comunicación con el equipo y la atención a las necesidades de los actores. “Yo vengo de actuar, de entender el set”, añadió.
“Para mí era muy importante crear un espacio donde hubiera seguridad para proponer, para replantear y para reaccionar al accidente, eso que no controlas y que no ideaste que estuviera y puede propulsar lo que sigue”, sostuvo frente a los medios de comunicación.
Los actores de la película coincidieron en esta percepción de Diego Luna como un director con disposición al diálogo y atento a las necesidades del equipo.
“Jamás había conocido una persona como Diego Luna, es único, y trabajar con él fue todo un universo diferente. Cuando vi la película por primera vez, me llegó un pensamiento de ‘creo que lo pude haber hecho mejor’ pero razonando dije ‘¿cómo pude haberlo hecho mejor si él me dirigió?’”, compartió el actor Sergio Bautista.
La actriz Adriana Paz agregó que en los rodajes no se suele tomar en cuenta si los actores necesitan algunos minutos, pero que Diego Luna si tiene esa consideración porque él viene de una trayectoria de estar frente a las cámaras.
“A veces se toman 45 minutos para arreglar una lámpara pero no nos dan 10 minutos para nosotros”, agregó.
Por su parte, Luisa Huertas describió a Diego Luna como “un director muy preciso, pero para nada cuadrado”, que recibe propuestas pero “que sabía que quería que pasara en el set”.
La actriz compartió que incluso los apoyó en el proceso de construir los personajes.“No hay muchos directores de actores y tú lo eres”, le expresó al cineasta.
La película sigue la historia de Lucila, una joven que viaja de México a España con su hermano Diego para reencontrarse con su madre Isabel. Sin embargo, en esta migración se encuentra con situaciones de precariedad laboral, desconexión con las personas de su entorno y una profunda nostalgia por no pertenecer a ningún lugar.
Para la protagonista, Anna Díaz: “lo que sucede en la película es como si alguien observara en una ventana un momento muy cotidiano, pero sin ver que se hizo una búsqueda y relaciones para poder llegar a ese momento”.




