MORELIA, Mich., 28 de marzo de 2020.- Con unos 34 años de trayectoria y más 40 obras de teatro en su haber, la actriz radicada en Morelia, Teresita Sánchez, también ha incursionado en el cine. Sin embargo su vida ha estado rodeada de la escena teatral y de la experiencia frente a la cuarta pared.


“Es bien curioso que en teatro me ponen ‘Teresita Sánchez’, y en cine ‘Teresa Sánchez’, qué chistoso”, expone la experimentada actriz a Quadratin. Narra que a ella le tocó muy chica experimentar el teatro; “me tocó, en términos de impacto porque yo me acuerdo que me iba al teatro Orientación; yo nací en el DF, y entonces no tenía mucho dinero y me iba a ver las obras de cine de curso, y ahí vi una obra que me impactó y dije ‘yo no sé qué tenga que hacer para dedicarme a eso’, y eso que aún no entendía cuál era la mecánica para llegar ahí”.


Desde ese momento todo su anhelo se volcó a estar en un escenario, explica, y entonces ya en secundaria y en preparatoria la actriz buscaba la manera de estar en los talleres y en los grupos que se pudiera, hasta que llegó a Morelia lo pudo profesionalizar. Manifiesta que podría decirse que empezó de manera formal a los 22 años su carrera como actriz y actualmente ya tiene 56 años de edad, por lo que tiene unos 34 años de dedicarse a ese universo.


Dice que le daba pánico y terror estar en el escenario, de paralizarse y sentir que le temblaban las piernas frente a la cuarta pared, es decir, frente al público; “lo llegué a sentir muy fuerte y muy angustiante pero pasó rápido, bueno, lo maravilloso es que me quedaron esos nervios ricos y se me pasó el nervio que te imposibilita”, dice.


Tere Sánchez explica que este nervio es físico; “porque se te seca la boca de que estás diciendo el parlamento y no puede seguir de la mejor manera, porque tienes la boca total y absolutamente seca y además hay un temblor de piernas; hay un involuntario temblor de piernas y de manos, como actor, actriz o persona de escena no permite desarrollarte ni crecer, eso limita mucho, en cambio sentir el nervio rico pero con seguridad, con libertad en la escena, es lo máximo que te puede pasar porque eso te mantiene alerta y muy al alba de lo que se necesita desarrollar en cualquier situación”.


La actriz explica que realmente no tiene una preferencia por algún dramaturgo para trabajar, aunque reconoce que ama el trabajo de Elena Garro como dramaturga; “me ha tocado hacer solo una obra de ella que se llama El árbol, y yo haría todas las que fueran, pero en vida con el que he trabajado es con Manuel Barragán, pero también llevo una sola obra”. También reconoce que le gustaría trabajar con la dramaturga Conchi León, algo que aún le queda pendiente.