MORELIA, Mich., 30 de junio de 2018.-  Veinte horas sobre la calle Nigromante. A un costado del Centro Cultural Clavijero (CCC), los Mercedes Benz, Audis, BMW’s y distintas camionetas de lujo estacionaban para que el valet parking los llevara a un estacionamiento. Esto ocasionó en algunos momentos que el tráfico incrementara en la zona.

Con todo y todo, un país hecho de filas, donde hay que formarse en la ‘cola’ para todo, y en el CCC no fue la excepción; una enorme fila de elegantes mujeres y hombres trajeados se extendía hasta donde hace dos semanas se encontraban las esculturas de Javier Marín.

A la entrada del recinto cultural una alfombra negra recibia a los convocados que al acercarse al patio principal eran fotografiados como auténticas celebridades.

Poco a poco la fila fue disminuyendo porque los invitados encontrados en la lista que las recepcionistas llevaban, se acomodaron en las elegantes mesas dispuestas para la cena de gala y posterior concierto que cerrarían las actividades del Festival Internacional de Ópera de Verano de Morelia.

Hasta el frente del patio central estaba dispuesto un escenario con instrumentos musicales y a sus costados enormes pantallas. Todo ello cubierto por una enorme todo oscuro pensado en derener la lluvia. Sobre el toldo unos candelabros e iluminación especial caía sobre las cerca de 400 personas dispuestas en aproximadamente 45 mesas.

Ya a las 21 horas con 30 minutos, una vez instalados los invitados en las mesas y dispuestos a cenar, se presentó en el escenario Juan del Bosco Zavala, director del festival quien ofreció palabras de agradecimiento y bienvenida a los invitados. Finalmente inició el concierto de clausura del Festival Internacional de Ópera de Verano de Morelia en su emisión 2018.