MORELIA, Mich., 28 de octubre de 2020.- Se inauguró la edición número 18 del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), que contó con el director mexicano Alejandro González Iñárritu, ya que una versión más cinematográfica de Amores perros, fue el filme inaugural. Se volverá a exhibir en salas de la cadena de Cinépolis para que las nuevas generaciones la conozcan, señaló Alejandro González Iñárritu.

Las intervenciones las abrió Roberto Monroy, secretario de Turismo de Morelia, representando a Raúl Morón, presidente municipal de la capital michoacana. El funcionario manifestó que la pandemia ha mostrado la realidad humana ante fenómenos que se desconocen, lo cual ha generado una crisis de salud nunca antes vista. Momentos como el festival y la Noche de Muertos, dijo, que son eventos tradicionales, permiten recordar quiénes somos y que no se puede permitir una crisis anímica.

El funcionario municipal indicó que el año pasado nadie hubiera dicho dicho esto, y Morelia logró números importantes; más de 3 millones y medio de turistas y visitantes, y más de 4 mil 500 millones de pesos en derrama económica, el año pasado se recorrieron los altares monumentales, y hoy hay otra dinámica, que tendrá que ser pasajera.

Dio un anuncio importante; expuso que para el 2021, y previa autorización del Cabildo, se generará el análisis y la construcción de la Comisión Fílmica de Morelia, “para juntos, de la mano, consolidar este sueño del talento moreliano y michoacano”.

Por su parte, Alfredo Loaiza, director general del  Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), en representación de Alejandra Frausto, secretaria de Cultura de México, y de María Novaro, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), destacó que pese a las condiciones que se han vivido, se haya logrado llevar esta edición del festival sin perderla, bajo una modalidad híbrida, utilizando plataformas digitales y funciones al aire libre en la plaza Benito Juárez.

En su momento, Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán, destacó la presencia de Christopher Landau, embajador de Estados Unidos en México. Indicó que este año debía llamarse la edición de la resistencia, por la situación compleja para todos, “y es bueno no ceder a las dificultades a las que nos enfrentamos”.

Dijo que en el año 2020 se cumplen 120 años de la invención del cine, y la capital michoacana se celebra la edición número 18 de este festival, y al mismo tiempo se enfrenta una crisis sanitaria que golpea a la humanidad con mucha fuerza, lo que pone a prueba toda la capacidad creativa y el compromiso con el arte y la cultura.

Con esta alteración profunda en la vida cotidiana, indicó el ejecutivo, la pandemia ha subrayado la enorme necesidad que tiene el mundo para rediseñar las formas de convivencia y de relacionarnos como sociedad, y la industria del cine no está fuera de esta adversidad que se experimenta, y de hecho es de las más golpeadas, por eso es inaplazable valorarla, apoyarla y defenderla.

El cine ha sido salvado en otros momentos por su carácter comunitario, aseguró el gobernador, el momento que pesa el mundo, ante la complejidad del momento, la industria y la comunidad cinematográfica han encontrado en este festival, una vía para lograr una vez más, un encuentro mágico entre el espectador y todo lo que hay detrás de la pantalla grande.

Es una edición muy especial para nosotros, aseguró, porque como ocurre en otros festivales del mundo, “tuvimos que volver los ojos hacia nosotros mismos, en homenaje a la gran diversidad cultural de México”.

Asimismo, Alejandro Ramírez Magaña, presidente del FICM, agradeció a quienes han apoyado en la realizacion del festival, ahora en una edición especial, y pidió seguir fortaleciendo un año más el festival de cine, donde se origina, se desarrolla y se consolida mucho el talento de los mexicanos, que a través de su arte, llevan una visión al mundo entero.

En este año, dijo, se llega a la mayoría de edad, y se escribieron más de 700 trabajos. En esta edición, se contará con la participación de 11 trabajos en la Sección Michoacana, 60 títulos en la Sección de Cortometraje Mexicano, nueve títulos en la de Documental Mexicano, y nueve títulos en la Sección de Largometraje Mexicano, además, unos 90 cineastas mexicanos estarán presentando sus trabajos en los próximos cuatro días, dijo y dio a conocer parte del programa que se realizará.

Entonces le fue entregafo al invitado especial Alejandro González Iñárritu, el Premio de Excelencia en Creación Cinematográfica, como reconocimiento de parte del festival, y develó una butaca con su nombre, como es tradición en el FICM.

Alejandro González iñárritu tras, las premiaciones, manifestó que se necesita mucho coraje, valor, entereza, y fe para llevar a cabo el día de hoy el festival, para estar en la sala celebrando la edición número 18, es un riesgo, dijo, pero los riesgos se pueden moderar, aseveró y agradeció el honor que la película Amores perros, a 20 años de haberse hecho, fuera escogido como film inaugural de esta celebración.

Se está viviendo, indicó, un espacio, un momento importante, y el espacio del festival de los últimos 18 años, dejó de ser nacional; no solamente es un festival importantísimo para la cultura cinematográfica mexicana, sino que es una referencia mundial. Es un festival ejemplar, dijo, “porque muchos directores están interesados en lo que sucede aquí; es un foco de atención, una llamada de lo que se puede hacer en este festival”.

El director manifestó que se encontraba en el festival en representación de los artistas y toda la familia con la que tuvo el privilegio de trabajar, para realizar la película de Amores perros, por lo que esta presentación le generaba emoción y exitación.

Para los que han visto la película, dijo, notarán la diferencia, cuando se hizo la transferencia se perdieron muchos valores en toda la imagen, los contrastes, luces altas, los colores, y en este proceso que se hizo y que se rescató en un negativo, trabajó junto a Rodrigo Prieto por varias semanas, y junto con Martín Hernández para remezclar la película, “lo que se va a ver, es la forma en que la gente del año 2000, en el Festival de Cannes, vio en el cine la película en esas salas, y tiene un impacto muy distinto”.