MORELIA, Mich., 13 de agosto de 2020.- El trabajo de gráfica de un artista visual michoacano, Francisco Robles, originario de Uruapan, fue merecedor del cuarto lugar en la decimo primera edición del Kochi International Triennial Exhibition of Prints, realizado en Japón. Robles es el segundo artista mexicano ganador en la historia de este concurso.

El artista, en una entrevista para Quadratín, cuenta que se enteró de este concurso por una convocatoria que le mandó un amigo, y la pieza que mandó era un trabajo que desde hace tres años ya quería hacer; es un retrato de su abuelo, el papá de su papá, y cuando vio la convocatoria decidió hacer este trabajo, aprovechando también el encierro por la pandemia.

El grabado mide un metro de ancho por 70 centímetros de largo, y ahí retrató a su abuelo. Explica que trabaja mucho la doble personalidad psicológicamente hablando, “porque cada individuo estando la sociedad, demuestra varias caras y entonces a mi abuelo le puse dos rostros, uno serio y el otro como triste, o como quitado de la pena”.

A un lado de su abuelo colocó una especie de ramo colgante de mazorcas, como un símbolo muy representativo de Guanajuato, del lugar donde nació su abuelo, es decir de la comunidad de Otates, del municipio de Huanímaro. Allá se criaron su papá y su abuelo. Entonces lo retrató con este elemento que simboliza la cosecha, y hasta abajo, del lado izquierdo, aparecen dos figurillas prehispánicas de la zona de Bajío.

El grabado lo trabajó en las técnicas de aguafuerte, aguatinta y punta seca, el pintado fue a la poupee, un término francés que se utiliza para definir el tipo de pintado a mano, y se utilizaron cinco tintas. El nombre de la pieza es Precediendo la raíz.

Reconoce que el costo del envío fue un poco costoso para él. Envió su trabajo junto al de otro amigo, pero fue el suyo el que resultó elegido. Mandaron las piezas a tiempo, la convocatoria pedía que fueran mandadas de manera muy segura, y tardaron una semana en llegar. Les avisaron por correo en cuanto estuvieron en tierras japonesas. Al paso de unos tres meses aproximadamente, le avisaron a través de un correo electrónico que ya estaban los resultados. Ahí fue cuando le anunciaron que había ganado el cuarto lugar, que incluyo un premio en metal.

A través de los documentos que le enviaron, también se dio cuenta que habían participado más de 500 artistas quienes habían presentado a concurso alrededor de mil 100 piezas. Otro dato interesante es que a lo largo de más de 30 años que tiene este concurso, ya que se realiza cada tres años, solamente dos mexicanos han sido ganadores. Primero, hace 3 años, se consiguió el tercer lugar de la mano de un artista oaxaqueño, y ahora tocó a un michoacano quedarse con el cuarto lugar.

Sobre el artista

Ha participado en varias exposiciones colectivas. A lo largo de su carrera en la gráfica, forjada en 10 años, se ha dedicado a trabajar sobre todo las temáticas tradicionales, y trata de reflejar un lenguaje más distorsionado del habitual, lo que significa crear piezas que reflejen elementos comunes, pero buscando la necesidad de darles otro concepto más fantástico o imaginativo, explica.

Como tema principal, busca dar forma a seres con elementos de la tradición mexicana, conjugándola con más tradiciones de todo el mundo, y de igual manera con la figuracion de los elementos naturales, principalmente plantas y huesos. A lo largo de su trayectoria ha manejando más las técnicas del grabado en relieve y el grabado en calcografia en cobre.