MORELIA, Mich., 12 de agosto de 2018.-  Al filo de las 20:45 horas la lluvia persiste en la plaza Valladolid, un ambiente fresco prevalece y alrededor de 2 mil jóvenes y otros no tanto mantienen a raya el frío y la ansiedad a base de cervezas, tabaco, un poco de baile y la expectativa generada por el concierto de El Gran Silencio.

La presentación de El Gran Silencio cerraría el Festival Joven es Morelia, organizado por el Instituto de la Juventud Michoacana (Ijumich), para conmemorar el Día Internacional de la Juventud.

Primero en pequeños grupos que resisten estoicamente los elementos; después, arremolinados al pie del escenario, entre sombrillas, capuchas y bolsas de plástico a manera de improvisados impermeables, los seguidores de los de Monterrey, Nuevo León, aguardan impacientes el arranque de la presentación.

Y la impaciencia, materializada en gritos y arengas non sanctas con que los fanáticos respondieron los intentos de los animadores por mantener la buena disposición del respetable, se ve sucedida por la emoción y el júbilo cuando los hermanos Cano y Tonny Hernández, así como Isaac Valdez, hacen acto de presencia.

No deja de llover, el frío es aún más intenso, pero los congregados en la plaza Valladolid ya no lo notan, sus sentidos están centrados en la banda que impusiera el chúntaro style.