MORELIA, Mich., 28 de octubre de 2020.- La Catedral de Morelia, además de su belleza, esconde otras maravillas. Sucede con su archivo histórico, un sitio que guarda la historia del obispado de Michoacán. Ahí pueden encontrarse libros que datan de 1586, y que son tratados con sumo cuidado por la importancia que revisten.

En un recorrido, el maestro José Pascual Guzmán de Alba, responsable del área, explica que en ese sitio hay libros especializados, muchos de ellos de temas eclesiásticos, libros de derecho canónico, de filosofía, de teología, colecciones de libros antiguos del siglo 17 y 18, “y de lo que hay, cuando vienen a solicitar, se les presta para que consulten aquí. Aquí lo estudian”, señala y dice que también hay libros de historia que permiten conocer el origen del obispado de Morelia, desde que inició el obispado de Michoacán en 1536.

El especialista explica que el primer obispo, después de haber propuesto el obispado a un religioso francés que no la aceptó, se le propuso a Don Vasco de Quiroga, que para ese tiempo estaba en la Nueva España desde 1531. Don Vasco de Quiroga llegó como miembro de la Segunda Audiencia; “no era sacerdote pero era un abogado, y un especialista en derecho, tanto eclesiástico como civil”.

Era un gran humanista, reitera el maestro, quien explica que esa acción humanista la reflejó en sus obras posteriores, incluso la formación de sus pueblos hospitales, algo destacable. “Era un gran humanista, a la altura de Erasmo de Rotterdam, Tomás Moro, Luis Vives o Antonio de Nebrija”, asevera.

En 1523, don Vasco de Quiroga llegó a Michoacán con la misión de pacificar a los nativos, quienes habían sido tratados de manera injusta y habían sido torturados y perseguidos por los integrantes de la Primera Audiencia; Nuño de Guzmán y compañía. Entonces llegó a Michoacán y una de las primeras acciones que hizo, fue fundar el pueblo Hospital de Santa Fe de La Laguna, expone el especialista.

Después de Don Vasco de Quiroga, han pasado 27 obispos, señala, hasta llegar al primer arzobispo que fue Clemente de Jesús Munguía, esto a mediados del siglo 19. Después se cuentan nueve arzobispos, indica, y cuenta que esa es la historia que está tejida al recinto del archivo histórico, a la Catedral al igual que a su biblioteca que es de la misma época en la cual se construyó, esto se dio en 1660, y fueron 80 años hasta 1740 que se concluyó. Fueron 11 obispos los que mediaron en la construcción de la Catedral.

Hay 85 libros de actas en el archivo histórico, indica José Pascual Guzmán, el número de uno de estos libros data de 1586; se maneja con una reverencia y un respeto; lo tenemos envuelto en una cubierta porque ya es un libro muy antiguo”, asevera con orgullo.