MORELIA, Mich., 18 de mayo de 2020.- Cómo hacer que los museos lleguen a la gente, cuáles son los recursos que utilizan los espacios culturales para facilitar la atención a sus públicos en la situación actual, fueron temas que se abordaron en la charla en vivo a través de Facebook, Agotar los muros, realizada por el Programa Cultural Femsa, en el marco del Día Internacional de los Museos.

La virtualidad que si vive actualmente debido a la pandemia del Covid 19, ha tenido que cambiar las estrategias de los museos para poder seguir vigentes, ahora los museos van a los públicos, considerados muchas veces como entes pasivos. También se considera la curaduría como un ente de mediación.

En su participación, Nayeli Zepeda, de Nodo Cultura, habló sobre este proyecto, el cual suponía realizar trabajos de arte libres sin tener que ver con cuestiones administrativas; era experimentar y probar que podrían hacer por su lado, aún siguiendo el trabajo en los museos y como una institución.

Dentro de Nodo, dijo, han realizado algunos proyectos, y tienen que ver con lo que se les ocurre a las personas que están dentro de Nodo. Tienen un menú para visitar museos, que en realidad, dijo, se trata de una herramienta para recopilar estrategias para experimentar el museo.

Nayeli Zepeda habló del Museo Empático, una iniciativa surgida en el noreste de Estados Unidos aplicada al público que visita a los museos los espacios culturales. Se buscó trabajar para construir museos más inclusivos, diversos y accesibles desde el trabajo institucional.

Explicó que ella es parte de este proyecto desde hace unos tres años, y lo que le corresponde a ella, además de la traducción de los textos o del proyecto, es hacer la conexión con las personas de habla hispana, e intentar contextualizar qué es un museo empático en Latinoamérica y en España, porque es muy diferente a la idea anglosajona”, expuso.

La herramienta que utilizan, dijo, es un modelo de madurez donde a partir de diferentes características, los museos y las instituciones culturales pueden ser ubicadas, para saber qué acciones podrían seguir para ir construyendo esta práctica más empática, accesible y diversa, expuso.

Por su parte, Alberto Díaz, del Programa Cultural Femsa, expuso sobre el proyecto de Laboratorio de Arte, el cual tiene dos años e inició para colaboradores de Femsa. Dijo que la colección Femsa, a lo largo de sus 40 años, se ha dedicado a itinerar en distintos museos y países del mundo, por lo que entendieron que el primer público era las personas de Femsa.

Así se abrió este espacio laboratorio, con la intención de tener mayores libertades en un espacio de exposiciones que se ha reconfigurado como un proyecto; ya no se piensa que tenga salidas expositivas sino ser más de platicar con colaboradores, explico Alberto Díaz.

Actualmente tiene un consejo que lo integran personas de distintas áreas de la empresa, y a ellos se les platican las intenciones curatoriales del año, se les presentan a los integrantes y los proyectos que se tienen en mente. Dijo que también tiene otras formas de evaluar la experiencia que tienen en los recorridos.

Por su parte, Federico Martínez, integrante del Museo de Arte Contemporáneo de Ecatepec (MArCE), explicó que es un proyecto de lleva cinco años, y hasta la fecha se ha ido transformando a partir de las necesidades del contexto. Este museo se encuentra ubicado en un pueblo que se llama Santa Clara Coatitla, municipio de Ecatepec, un lugar en la periferia de Ciudad de México, y en este sentido dijo se generan relaciones de tensión entre el centro y periférico.

En Ecatepec hay muy pocas iniciativas que ofrecían una oferta cultural o proyectos de arte contemporáneo, dijo, solo se daban que el artista fuera a la zona para el desarrollo de un proyecto, para después llevárselo exhibir a otro lado, normalmente a los museos de la Ciudad de México. Este museo de arte contemporáneo surge como un ejercicio de imaginar cómo sería un museo si este existiera en Ecatepec.

Pero también, dijo, hubo la necesidad de una iniciativa: plantear la pregunta ¿quiénes son los que pueden nombrarse a si mismos como museos?, por lo que un grupo de amigos decidió crear el Museo de Arte Contemporáneo de Ecatepec y al no tener un espacio físico, dijo, empezaron a generar actividades en el espacio público, a invadir plazas públicas, calles, mercados, y eso llevó a revisar qué pasaba cuando el arte contemporáneo se mostraba en un contexto como el de Santa Clara Coatitla.

Al respecto, dijo que Ecatepec es un territorio muy complejo porque tiene muchos matices; cada colonia o pueblo tiene peculiaridades. Con lo primero que se enfrentaron al querer llevar estrategias de arte contemporáneo a Santa Clara, dijo, fue que había una primera barrera: el lenguaje que se utiliza en proyectos de arte contemporáneo en un entorno que estaba, en cierto sentido, lejano de esos términos.

Tras realizar una serie de estrategias para acercarse más al espacio en las personas que lo habitaban, hicieron “derivas”, que era salir a caminar en el pueblo y hablar con la gente. Ahí empezaron a descubrir que también el pueblo tenía una historia detrás y una serie de tradiciones que estaban ahí, que probablemente al formar parte de esa cotidianidad, no estaban siendo valoradas como herramientas de hacer comunidad, expresó.