MORELIA, Mich., 14 de abril de 2016.- La presentación inaugural del Dúo Bandini-Chiacchiaretta en territorio michoacano, para ofrecer el concierto Tango del Ángel, resultó en una mezcla sentida del tango argentino tradicional, el de arrabal doloroso y pobreza de calle, y el que llegó a los escenarios consagrados del mundo después de la intervención de Astor Piazzolla, y que al menos la noche de este miércoles llenó por completo el Teatro Ocampo de esta ciudad.

 

De acuerdo a información de un comunicado, el pequeño ensamble formado por Giampaolo Bandini (guitarra) y Cesare Chiacchiaretta (bandoneón), está en Michoacán como parte de su gira internacional anual y que en esta entidad tocará también a Zamora, el viernes en el Teatro Obrero; y a Jiquilpan, en el Auditorio Francisco J. Múgica, a las 20:30 horas.

 

Puntuales, los instrumentistas salieron al escenario y dibujaron a la obra argentina por antonomasia tal como debe ser: ataviada con la tristeza dulzona y el dramatismo exasperado que en ocasiones esconde tragedias más profundas de los grupos bajos, aunque ahora en amasijo afortunado con el cuidado y la exactitud que da belleza al arte académico y que en este caso encumbró a Piazzolla.

 

A través de la Suite Troileana, el autor austral pudo transmitir su dosis de conmoción a través de un tema musical sencillo, casi pueril, pero que se desdobla y se enriquece en cada movimiento de los cuatro que integran la obra, mientras Chiacchiaretta hace lo suyo en lo escénico: bate los bucles sobre la frente con la misma expresión que carga el saxofonista cuando arquea la espalda hacia atrás, o la que tiene el pianista al arrojar los hombros sobre el teclado, y siempre con los ojos cerrados, ensimismados: un ascetismo paradójico por ser dentro de un acto público y masivo.

 

Luego se dio paso al tango tradicional, el de Agustín Bardí y su Gallo ciego en el que el autor rescata algún recuerdo de la niñez tan afrancesada en Buenos Aires como lo fue para cualquiera en la ciudad de México por aquellos años, al retomar un dejo de la lírica vienesa impregnada en sus valses pero insertada ahora en el lamento característico del lunfardo, antes de que el concierto recorriera la milonga y algo más parecido a lo programático.

 

Ahora el Dúo se prepara para llegar a Zamora, donde se presentará a las 20:30 en el Teatro Obrero después de ofrecer Clases Magistrales en el Centro Regional de las Artes de Michoacán (CRAM), y para hacer lo mismo el sábado en la ciudad de Jiquilpan. Todo con acceso gratuito para los interesados, tanto al concierto como a las clases especializadas.