MORELIA, Mich., 24 de junio del 2013. Una puesta en escena que representa de forma cíclica la vida planetaria, la relación del ser humano con su entorno natural y las implicaciones culturales de las trasformaciones generadas a partir de la intervención social, mostró el grupo Akiazotamos durante su presentación en la Muestra Estatal de Danza Contemporánea.

 

De acuerdo a un comunicado de prensa, ante un público de todas las edades, los bailarines dirigidos por Israel Gracia presentaron la coreografía titulada “71°”,  partiendo de un argumento que plantea una situación crítica del mundo contaminado y al borde del colapso. El problema de la relación del hombre con sus recursos naturales y la falta de ética para hacer uso racional de los mismos es analizado en el montaje, donde los cuatro exponentes evocan situaciones que hacen tocar fondo y reflexionar sobre el cuidado ecológico.

 

“¿Y tú qué has hecho al respecto?” es la pregunta que dejan abierta para la audiencia, partiendo de que el grado de deterioro del planeta va en aumento; y es que el sobrecalentamiento global avanza a pasos agigantados mientras la gente opta por mantenerse ajena a todo esfuerzo enfocado a disminuirlo.

 

Con apoyo audiovisual de imágenes del caos orgánico del mundo natural y de los más bellos paisajes, los bailarines asumieron roles distintos sobre el escenario del Foro La Bodega,  pasando de un estado de incertidumbre a otros de mayor oscuridad y temor. “Una atmósfera de virus, eslabones perdidos, un planeta que se extinguirá y nosotros con él”, argumentan en esta obra los integrantes de Akiazotamos.

 

La música utilizada en la puesta es una mezcla sonora electroacústica del DJ Isrra 77, que acompañó a los bailarines en la evocación de distintos momentos para representar este ciclo de vida del planeta Tierra, donde sus habitantes sufren los embates de un cambio climático extremo. El paso del calor extremo al frío glaciar y la experiencia de vivirlo como consecuencia de tener una relación insana con el medio ambiente fue trasmitido a los asistentes con atino, a través de una escenografía donde abundaron elementos que recrearon una atmósfera cálida en contraste con grandes trozos de hielo.

 

 

 

 

“Es una forma de ver la vida desde la danza, desde nuestra perspectiva de habitantes de este planeta pasamos desapercibido el daño que le hacemos; hoy veo la vida de una forma distinta”, comentó al público Israel Gracia, quien dedicó la obra a su pequeño hijo y a su abuelo.

 

El cierre del montaje, trazado con imágenes del renacer del mundo natural después de una etapa de caos, lanza una invitación a la audiencia a despertar el interés por colaborar de forma colectiva en la recuperación del mundo natural. El trabajo multimedia generado con ayuda de un proyector móvil fue hecho por Kissel Bravo y Emilio Hernández, con efectos de iluminación a cargo de José Luis Pineda. Los intérpretes de la obra son su director Israel Gracia y  Cindy Eilein Ramírez, Yunuén Mejía y Jael Velásquez.