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MORELIA, Mich., 18 de mayo de 2026.- ¿A quién se le ocurre? Pues a nosotros. Coproducir un filme en francés, situado en la Costa Azul, con niños pequeños, para contar una historia que parece sencilla, pero se compone por diferentes capas de significados y significantes que hablan a la propia infancia.
Esto es Red rocks, del director Bruno Dumont y coproducida por Alejandro Sugich y Sula Films, quien dialogó para Quadratín sobre esta película, estrenada en la 58 Quincena de Realizadores, del Festival de Cannes.

Alejandro Sugich detalló que Red rocks es una historia sobre niños que viven en la costa y disfrutan de tirarse desde rocas rojas, un sitio al que cada año arriban pequeños nuevos, uno de los cuales queda prendado de una niña local, por cuya atención debe competir para tirarse desde la roca más alta.
Y lo que parece un argumento sencillo, se torna una historia hecha de capas, donde lo que se descubre es el "sentir al niño que fuiste, conocer las motivaciones de los actos de los niños como un espejo de los adultos, para conducir a la reflexión de que criar mejor a los niños nos permite tener mejores adultos, quienes, a su vez, educarán mejores niños".

Una historia universal que rememora la infancia, que recurre a elementos como una sola lente, una única perspectiva, a manera de un documental para permitir que el espectador tenga una experiencia inmersiva y sienta la realidad de lo que ve en la pantalla.

Frente a otros filmes que parecen complejos, con el uso de múltiples recursos y vueltas de tuerca, el espectador conecta con Red rocks para volver a ser un niño.
Es la clase de propuestas que se presentan en la Quincena de Realizadores, historias atrevidas, que van más allá del algoritmo de los motores de búsqueda o las redes sociales, el tipo de cine que simplemente se dispone a contar una historia, que viaja por el mundo para llevar al público a la reflexión y a la diversión, el tipo de cine que dura y trasciende las modas.
Alejandro Sugich reconoció que es difícil fomentar audiencias para esta clase de películas, pero el público existe y crece, atacando la distribución y la exhibición, a la par que se ofrece en las salas como opciones que van más allá del mero entrenamiento y proponen una idea.
"El cine se transforma, no muere, estamos en ese camino donde el cine de autor busca la luz pública para enriquecer la visión de las personas", refirió.




