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MORELIA, Mich., 23 de septiembre de 2025.- La preocupación por el paso del tiempo y cómo para un ser humano van disminuyendo las oportunidades fue una plática que tuvieron el realizador David Buitrón Fernández y la artista Aki, que dio pie a la grabación del cortometraje titulado como su protagonista.
Presentado en la 23 edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), el audiovisual muestra un día en la vida de Aki y su padre Ida, dos almas con gran diferencia de edad, que exponen sus prioridades según el momento de la vida en que se encuentran, y cómo una simple plática puede cambiar la perspectiva de lo que vivimos.
Todo surgió de una conversación con Aki en la que me expresó que su herramienta de trabajo, que es su cuerpo, a lo largo del tiempo ya no responde de la misma manera y eso limita sus oportunidades laborales (…) ella enseña danza tradicional japonesa y me veo reflejado en eso que ella se cuestiona: siento que se me acaba el tiempo y no estoy haciendo lo suficiente”, contó Buitrón Fernández en entrevista con Quadratín Michoacán.

Aunque había un guion ligado a la vida de Aki y su papá, a las acciones que hacen, a los momentos que comparten a diario, para el director fue una sorpresa escuchar las conversaciones que sostuvieron en japonés durante la grabación, después de que fueran traducidas.
Hubo cierta provocación mía para generar esa conversación, pero yo no sabía ni les había dicho exactamente que se dijera eso. Es algo que ahí surgió que resuena con que ahora vivimos en una vorágine de estímulos y de prisa, el tiempo se nos acaba, que es también algo que me parece interesante mostrar este contraste de que Aki dice: ‘¿qué tal que es mi última oportunidad?, uno nunca sabe’”.

Por su parte, el señor Ida, quien viene de una cultura japonesa que procesa diferente la realidad, la forma en la que vivimos, muestra ese lado de “si se da, se da, y si no, pues tampoco lo vamos a estar forzando”, con lo que a la vez Buitrón Fernández se identifica.
El señor Ida es una persona que tiene más de 90 años y que ha tenido oportunidad de experimentar bastante y de poder ver las cosas de una manera distinta. Obviamente está en un momento diferente en la vida al de Aki o al mío. Siempre hay necesidades diferentes dependiendo del momento en el que estamos, los anhelos que tenemos, y muchas veces perdemos de vista cosas que son más esenciales, simples, pero que nos llenan más”.
Esta es la tercera vez que David Buitrón Fernández presenta un trabajo en el FICM.




